En una nueva edición de Momento Prodinamis, conducido por Blas Cristaldo, se desarrolló una conversación clave para entender el presente y el futuro de las micro, pequeñas y medianas empresas en Paraguay. El invitado fue Gustavo Giménez, quien actualmente se desempeña como viceministro de MiPyMEs, y brindó un panorama claro sobre las herramientas que hoy ofrece el Estado para fortalecer al sector formal.
Durante la charla, Giménez destacó que uno de los principales ejes del Gobierno es incentivar la formalización, no solo como una obligación legal, sino como una puerta de acceso a oportunidades concretas. En ese sentido, explicó que las empresas formalizadas pueden acceder a financiamiento con condiciones preferenciales, programas de capacitación, asistencia técnica y beneficios impositivos que buscan mejorar la competitividad y sostenibilidad de los emprendimientos.
Además, se hizo especial énfasis en la simplificación de trámites y en la digitalización de procesos, medidas que apuntan a reducir las barreras de entrada para quienes aún operan en la informalidad. Según el viceministro, el desafío no es menor, pero existe una decisión política de acompañar al emprendedor en todo el proceso, desde la idea inicial hasta su consolidación en el mercado.
Otro de los puntos centrales de la conversación fue el rol estratégico de las cooperativas dentro del universo MiPyMEs. Giménez subrayó que las cooperativas cumplen una función fundamental, especialmente en el acceso al crédito y en la inclusión financiera de sectores que muchas veces quedan fuera del sistema bancario tradicional. En Paraguay, donde el modelo cooperativo tiene una fuerte presencia, estas entidades se convierten en aliados naturales para el desarrollo económico local.
Asimismo, se destacó que las cooperativas no solo financian, sino que también generan redes de apoyo, fomentan la cultura del ahorro y promueven valores como la solidaridad y el trabajo conjunto, elementos que resultan clave para el crecimiento de las pequeñas unidades productivas.
La conversación dejó en claro que el fortalecimiento de las MiPyMEs no depende únicamente de políticas públicas, sino también de una articulación efectiva entre el Estado, el sector privado y el sistema cooperativo. En ese entramado, la formalización aparece como el punto de partida para acceder a un ecosistema de oportunidades que hoy está más desarrollado que nunca en Paraguay.
En definitiva, el mensaje fue contundente: hoy existen herramientas, programas y condiciones favorables para que las MiPyMEs den el salto hacia la formalidad y el crecimiento. El desafío, ahora, es que esa información llegue a cada emprendedor y que se traduzca en decisiones concretas que impulsen el desarrollo económico del país desde su base productiva.




