El intendente de Asunción, Luis Bello, llevó la experiencia de la capital paraguaya al plano regional durante su participación en la Cumbre de Alcaldes de las Américas 2026, un espacio que reunió a líderes locales de todo el continente para debatir los desafíos del desarrollo urbano en un contexto de crecimiento acelerado.
En su intervención, el jefe comunal expuso sobre la transformación que atraviesa Asunción, marcada por un aumento sostenido de edificaciones en altura. Si bien destacó el impacto positivo de este fenómeno en términos de dinamismo económico e inversión, también advirtió sobre la necesidad de acompañar ese proceso con reglas claras y una planificación más rigurosa. Según planteó, el crecimiento sin orden puede derivar en problemas estructurales que terminan afectando la calidad de vida en la ciudad.
El panel en el que participó estuvo centrado en la planificación urbana y la atracción de inversiones, dos ejes que hoy se vuelven inseparables en la gestión de las grandes ciudades. En ese marco, Bello subrayó que Asunción enfrenta el desafío de modernizar sus herramientas de gestión para estar a la altura de las nuevas demandas urbanas, al tiempo que busca posicionarse como un polo atractivo dentro de la región.
El encuentro también sirvió como plataforma para el intercambio de experiencias entre ciudades con realidades diversas, pero atravesadas por problemáticas comunes: expansión urbana, presión sobre los servicios públicos y necesidad de infraestructura. Para el intendente, este tipo de espacios resulta clave para fortalecer vínculos y acceder a modelos de gestión que puedan adaptarse a la realidad local.
No obstante, el propio Bello reconoció que el verdadero reto comienza al regresar al territorio. Trasladar las ideas y aprendizajes a políticas concretas sigue siendo el gran desafío, especialmente en una ciudad que crece a ritmo sostenido y donde las demandas ciudadanas exigen respuestas cada vez más inmediatas.
En ese sentido, el intendente planteó la necesidad de avanzar hacia un esquema de planificación que no solo ordene el desarrollo, sino que también garantice equilibrio entre crecimiento, inversión y calidad de vida. Una ecuación compleja, pero central para definir el rumbo de Asunción en los próximos años.




