El caso de Taiwan y su lucha contra COVID-19

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Taiwán podría ser un partícipe importantísimo en la lucha contra la pandemia del coronavirus. Sin embargo, la OMS no lo tiene en cuenta por presión de China. Taipei dispuso un particular y efectivo sistema de monitoreo constante de las personas que colocó en cuarentena por diversos motivos. Son más de 55 mil y su efectividad es asombrosa.

Pese a su cercanía con el foco infeccioso y los constantes viajes desde la isla al continente, Taiwán es uno de los países menos afectados de acuerdo a las cifras oficiales y los registros de la Johns Hopkins Universityapenas 382 casos positivos y seis muertos.

El sistema se implementó a finales de enero, una semana después de que Taiwán registrara su primer caso del coronavirus importado de Wuhan, la ciudad china donde comenzó la pandemia. Las autoridades analizaron distintas opciones, como las pulseras de rastreo que se habían implementado en Hong Kong, pero se inclinaron por una forma de control menos invasiva.

Cuando a alguien se le impone la cuarentena en su casa, sus movimientos se controlan mediante las señales de sus celulares. Si la persona se aleja del radio normal, una alerta hace que le envíen mensajes para confirmar dónde se encuentra; si no los responde, recibe llamadas. Y si tampoco contesta, como Hsieh, la policía se presenta en su domicilio. Quien viole la cuarentena recibe una multa de un millón de nuevos dólares taiwaneses (USD 33.000).

“Desplegamos el sistema en seguida para prevenir que la epidemia sobrecargara gravemente al personal”, dijo a Quartz el vice primer ministro Chen Chi-mai, quien es médico y dirigió la creación de la valla digital. “Todos los días llegaba un montón de gente de China. Si íbamos a emplear los métodos tradicionales de cuarentena, nos resultaría imposible monitorear a todo el mundo”. A pesar de la situación diplomática, millones de taiwaneses todavía trabajan en China continental y viajan constantemente desde y hacia la isla.

Cuando a alguien se le impone la cuarentena en su casa, sus movimientos se controlan mediante las señales de sus celulares.

El sistema también habla de la conexión cívico-tecnológica del país, que se destacó en la respuesta a la pandemia. A comienzos de febrero, por ejemplo, ya existía un mapa para controlar en tiempo real la disponibilidad de barbijos en las farmacias, y el gobierno participó para colaborar en la distribución. “A Taiwán le encanta la tecnología y tiene la suficiente cantidad de ingenieros para hacer algo así”, dijo T. H. Schee, consultor y emprendedor, en Taipei.

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