La iniciativa, impulsada por el presidente Lai Ching-te, reúne a 13 miembros, 17 observadores y 11 socios. Estados Unidos, Japón, Reino Unido y Alemania figuran entre los países que participan bajo distintas modalidades. Taipei busca convertir su experiencia en prevención y respuesta ante emergencias en una plataforma de cooperación internacional.
Taiwán formalizó este 19 de septiembre la creación de la Alianza Mundial para la Gestión de Desastres (WADM, por sus siglas en inglés), una nueva organización internacional impulsada por Taipei para fortalecer la cooperación en prevención, respuesta y recuperación frente a desastres.
El anuncio fue realizado por el presidente Lai Ching-te durante el Foro Internacional sobre Resiliencia de Taiwán, celebrado en Taipei. Según el Gobierno taiwanés, la creación de la alianza representa el avance más importante del país en materia de participación en organizaciones internacionales en más de medio siglo.
La estructura inicial de la WADM contempla 13 países miembros, 17 observadores y 11 socios, lo que suma 41 participantes entre las distintas categorías. Entre los miembros fundadores se encuentran Taiwán, 11 de sus aliados diplomáticos y Somalilandia. Por su parte, organismos gubernamentales y entidades de países como Estados Unidos, Japón, Reino Unido, Alemania, Países Bajos, Polonia, Turquía y Filipinas participan como observadores o socios.
Cooperación centrada en emergencias
La nueva alianza tendrá como ejes la realización de entrenamientos y ejercicios conjuntos, asistencia mutua, intercambio de información y cooperación durante las distintas etapas de una emergencia, desde la prevención y las alertas tempranas hasta la respuesta y la recuperación posterior.
La apuesta de Taipei consiste en utilizar la gestión de desastres como un espacio de cooperación internacional en el que gobiernos, organismos de emergencia, instituciones académicas, empresas y organizaciones de la sociedad civil puedan trabajar conjuntamente.
El canciller taiwanés, Lin Chia-lung, señaló que la alianza busca fortalecer capacidades profesionales, compartir información y desarrollar ejercicios conjuntos, mientras que el Gobierno pretende posicionar a Taiwán como un centro regional de cooperación en materia de prevención y respuesta ante desastres.
El centro de entrenamiento de Nantou, como pieza clave
Uno de los principales pilares operativos de la iniciativa será el Centro de Entrenamiento de la Agencia Nacional de Bomberos, ubicado en Nantou, en el centro de Taiwán.
Las autoridades taiwanesas lo presentan como el mayor centro de entrenamiento contra incendios de Asia y el tercero más grande del mundo. El complejo está destinado a convertirse en una plataforma de capacitación e intercambio para los países del Indo-Pacífico.
El centro desarrolla entrenamiento especializado en distintos escenarios de emergencia y forma parte de la estrategia de Taipei para compartir capacidades en rescate, respuesta ante terremotos, incendios y otros desastres.
Según información oficial de la Agencia Nacional de Bomberos, el centro ha alcanzado una capacidad estimada de 300.000 bomberos capacitados anualmente, frente a unos 50.000 cuando comenzó sus operaciones.
Una nueva vía para la participación internacional de Taiwán
La creación de la WADM tiene además una dimensión diplomática. Taiwán no mantiene relaciones diplomáticas formales con la mayoría de los países que participan en la iniciativa, pero la estructura de miembros, observadores y socios permite desarrollar cooperación técnica sin que todos los participantes tengan que asumir el mismo nivel de compromiso institucional.
Para Taipei, la iniciativa forma parte de una estrategia más amplia destinada a ampliar su participación internacional a partir de áreas en las que posee experiencia, particularmente la prevención de desastres, la tecnología aplicada a emergencias y la resiliencia social.
Lai sostuvo que la alianza permitirá conectar redes internacionales de prevención y respuesta y convertir a Taiwán en un centro de coordinación para la cooperación transfronteriza.
La reacción de Pekín
La creación de la alianza se produce en un contexto de fuertes tensiones entre Taiwán y China. Pekín considera a Taiwán parte de su territorio y rechaza iniciativas que puedan ampliar su reconocimiento o participación internacional.
Hasta el momento de las fuentes consultadas no aparece una declaración oficial de Pekín específicamente sobre la creación de la WADM, por lo que no corresponde afirmar que China haya decidido una respuesta concreta frente a la nueva organización.
Lo que sí queda establecido es que Taipei ha escogido un terreno particularmente sensible —la cooperación ante terremotos, tifones, incendios y otras emergencias— para ampliar sus vínculos internacionales. La primera asamblea de la WADM y las actividades de fundación se desarrollarán en Taipei entre el 19 y el 21 de septiembre, con la participación de delegaciones extranjeras.
La iniciativa coloca así a la gestión de desastres en el centro de una nueva dimensión de la diplomacia taiwanesa: cooperar internacionalmente a partir de capacidades técnicas y humanitarias, en un espacio donde la necesidad de preparación frente a emergencias trasciende las fronteras políticas.




