El senador Dionisio Amarilla lanzó duras críticas contra su correligionario Ever Villalba, a quien acusó de intentar introducir ideas de izquierda dentro del Partido Liberal Radical Auténtico, en medio de un creciente debate interno sobre el rumbo ideológico de la nucleación.
“Villalba se apartó del liberalismo; no tiene una visión de país bajo los principios liberales. Vamos a defender el liberalismo que protege a los productores, la propiedad privada, el libre mercado y el trabajo digno”, afirmó Amarilla, marcando una línea divisoria dentro del partido.
Las declaraciones se dan luego de que Villalba presentara ante el Senado un proyecto de ley orientado a regular el precio de la carne vacuna, una iniciativa que reavivó la discusión sobre el rol del Estado en la economía. Propuestas similares ya han generado debate en el Congreso, especialmente en torno a posibles intervenciones en la cadena cárnica .
El planteamiento fue cuestionado no solo por Amarilla, sino también por otros legisladores. El senador Eduardo Nakayama llegó a calificar la iniciativa como de corte “comunista”, al considerar que fijar márgenes de ganancia constituye una medida intervencionista que atenta contra el libre mercado y podría derivar en consecuencias negativas similares a las observadas en otros países de la región.
Durante un encuentro político en el distrito de Mbarakaju, en Alto Paraná, Amarilla reforzó su postura ante productores agroexportadores. “Eso no es liberalismo; eso es perseguir a los productores. Esa es una postura de izquierda. No se puede hablar de liberalismo y al mismo tiempo golpear al campo”, sostuvo ante el auditorio.
En ese mismo espacio, los productores manifestaron su respaldo a una agenda centrada en la defensa de la propiedad privada, la seguridad jurídica y la libertad de producción. También expresaron preocupación por el avance de proyectos legislativos vinculados al medioambiente que, según señalaron, podrían restringir el uso de insumos agrícolas y generar incertidumbre en el sector.
El encuentro dejó en evidencia una creciente tensión entre visiones contrapuestas sobre el modelo productivo. Representantes del sector agroexportador advirtieron que una regulación mal diseñada podría incluso “criminalizar la producción” en un país cuya economía depende en gran medida del agro, y reclamaron reglas claras que garanticen inversión, previsibilidad y crecimiento sostenido.




