Los antecedentes remitidos al Senado detallan requerimientos regulatorios desde junio, medidas correctivas aplicadas por la entidad y un sumario administrativo aún en curso por una operación de venta de cartera de créditos. El organismo supervisor sostiene que el sistema financiero mantiene niveles adecuados de solvencia y liquidez.
La secuencia de actuaciones del Banco Central del Paraguay (BCP) sobre ueno bank permite reconstruir el desarrollo de las observaciones regulatorias que quedaron en el centro de la discusión pública durante los últimos meses. Los antecedentes incluidos en las respuestas de la banca matriz al Senado ubican el inicio de las intervenciones de supervisión en junio de 2026, antes de la difusión de un memorando atribuido al exgerente de Supervisión Fernando Rivarola.
Según la información consignada en el documento, el 5 de junio la Superintendencia de Bancos requirió a la entidad adecuar los créditos otorgados a empresas vinculadas. El 19 de junio se produjo la filtración a medios de prensa de un acta del Directorio del BCP relacionada con ueno bank, mientras que el 10 de julio Rivarola remitió un correo electrónico con información vinculada a su informe sobre la entidad.
La cronología resulta relevante para distinguir entre las actuaciones formales del organismo regulador y los documentos que posteriormente adquirieron repercusión mediática. De acuerdo con el material publicado, las observaciones sobre los créditos vinculados ya habían sido comunicadas antes de la circulación del memorando atribuido al exfuncionario.
En el proceso de adecuación, ueno bank corrigió los excesos de créditos a empresas vinculadas dentro del plazo legal establecido. Posteriormente, el 24 de julio, incorporó empresas adicionales al cómputo de vinculadas y realizó una venta de cartera de créditos. Estas actuaciones formaron parte del seguimiento regulatorio de la Superintendencia de Bancos.
Otro de los puntos señalados en la documentación es la situación administrativa del memorando atribuido a Rivarola. Según lo informado por el BCP, el documento no ingresó por Mesa de Entrada ni a través de los canales oficiales correspondientes, por lo que el organismo cuestionó que se le atribuyera, por sí solo, carácter formal o validez institucional.
La controversia también llegó al ámbito legislativo. El 7 de octubre, el BCP entregó a la Cámara de Senadores un informe de 31 fojas en sobre cerrado. Al día siguiente, el entonces presidente del Congreso, Basilio Núñez, convocó a una sesión extraordinaria para dar a conocer el contenido del documento. La entrega bajo reserva fue justificada por la banca matriz en función de las obligaciones de confidencialidad previstas en la legislación bancaria.
Entre los asuntos abordados figura la venta de cartera de créditos y la posibilidad de que hubiera existido financiamiento indirecto por parte del banco. Sobre este punto, el BCP confirmó el 10 de octubre la apertura de un sumario administrativo para investigar la operación. El procedimiento continúa en curso y, según la información publicada, todavía no existe una resolución definitiva que determine sus conclusiones.
En paralelo, ueno bank actualizó el 14 de octubre su composición accionaria en Red Digital SA (Wepa) y Red Digital de Procesamientos SA (UPay). La documentación señala que la participación del banco en ambas compañías es inferior al 50%, una estructura que la entidad vincula con su estrategia de integración de servicios bancarios, pagos y procesamiento digital.
La participación accionaria y la relación entre estas empresas forman parte del debate sobre los límites de exposición a compañías vinculadas y la organización del ecosistema financiero. En este contexto, resulta importante diferenciar la estructura societaria de cada empresa de las operaciones específicas que se encuentran bajo revisión del organismo supervisor.
El documento también recoge la posición del BCP sobre la estabilidad del sistema financiero. La institución sostiene que los bancos, incluido ueno bank, mantienen niveles adecuados de solvencia y liquidez, y que no existe una situación de crisis ni un escenario que comprometa los depósitos de los clientes.
Al 15 de octubre, según la cronología difundida, las observaciones regulatorias dirigidas a ueno bank habían sido respondidas. Sin embargo, el cumplimiento de los requerimientos correctivos no equivale a una conclusión definitiva sobre todos los asuntos examinados, particularmente en el caso de la venta de cartera, cuya investigación administrativa debe seguir su curso.
La evolución del caso pone de relieve la importancia de examinar los antecedentes regulatorios en orden cronológico y diferenciar las medidas de adecuación ya cumplidas de los procedimientos que todavía están pendientes de resolución. Las respuestas oficiales al Senado constituyen una referencia para reconstruir las actuaciones del organismo supervisor, mientras que las responsabilidades que pudieran derivarse de las operaciones investigadas deberán establecerse a través de las instancias correspondientes.



