Libertad remontó 2-1 a Sportivo Luqueño en Itauguá y quedó a apenas un punto del líder 2 de Mayo, aunque nuevamente dejó una señal preocupante: el Gumarelo parece necesitar recibir un cachetazo para empezar a jugar como el candidato que pretende ser.
El arranque volvió a mostrar a Libertad demasiado dormido. Si bien tuvo la iniciativa y buscó instalarse en campo rival, Luqueño se adueñó de las acciones durante buena parte del primer tiempo y fue mucho más peligroso cuando consiguió avanzar. Antes del cuarto de hora llegó el 1-0: Marcelo Ojeda se sacó de encima a Néstor Giménez y habilitó a Aldo Maíz, cuyo remate se desvió en Gilberto Flores y descolocó por completo a Rodrigo Morínigo.
Libertad tenía la pelota, pero carecía de profundidad. Federico “Pachi” Carrizo aparecía demasiado desconectado y el equipo no encontraba la manera de transformar su dominio territorial en ocasiones realmente claras. Luqueño, en cambio, aprovechaba cada espacio y estuvo cerca de aumentar la ventaja con un zurdazo de Lucas Morales que pasó muy cerca del poste.
El Kuré estaba haciendo méritos para irse al descanso arriba por más de un gol, pero perdonó. Y en el fútbol, desperdiciar demasiado suele tener consecuencias. Justo al ingresar al tiempo adicional, Rodrigo Villalba ejecutó un córner al primer palo, Campuzano peinó la pelota y Néstor Giménez apareció para marcar de cabeza el 1-1. Libertad se iba al descanso con vida cuando tranquilamente pudo haberse marchado en problemas.
En la segunda etapa apareció otro Libertad. Nelson Haedo Valdez movió el banco con un doble cambio ofensivo y el equipo ganó peso en ataque. Nicolás Campisi comenzó a convertirse en la figura auriazul, primero desviando un zurdazo de Aguilar y luego sacando del ángulo un espectacular tiro libre de Carrizo.
La remontada terminó llegando nuevamente por pelota quieta. Villalba volvió a ejecutar un córner, Gilberto Flores conectó de cabeza y Campisi alcanzó a desviar, pero el rebote quedó servido para Marcelo Fernández, quien también de cabeza empujó la pelota al fondo para el 2-1.
Después, Libertad bajó la intensidad y Luqueño buscó el empate con más empuje que claridad. Pero ya era tarde.
El Gumarelo ganó y sigue al acecho de la punta. Sin embargo, si realmente quiere ser campeón, deberá dejar de comenzar los partidos dormido. Porque algún día el rival puede aprovechar esas concesiones y no permitirle despertarse.




