Un nuevo ataque del grupo extremista Boko Haram sacudió al noreste de Nigeria tras el secuestro de 42 menores en una institución educativa del estado de Borno, una de las regiones más golpeadas por la violencia yihadista en los últimos años.
La denuncia fue realizada por el senador Mohammed Ali Ndume, quien confirmó que hombres armados irrumpieron en el Colegio de Primaria y Secundaria Mussa de Askira-Uba durante las primeras horas del viernes, llevándose a decenas de estudiantes y niños de la comunidad.
De acuerdo con la información proporcionada por el legislador, entre los secuestrados se encuentran 28 alumnos de primaria y cuatro estudiantes de secundaria, además de otros diez menores capturados en sus propias viviendas durante el ataque.
“El reporte recibido de las autoridades de la escuela indica que fueron secuestrados 42 menores en total”, explicó Ndume, al tiempo de advertir sobre la creciente inseguridad que enfrenta la población civil en esa zona del país africano.
El ataque no solo dejó a decenas de familias desesperadas por la desaparición de los niños, sino también provocó víctimas fatales y destrucción material. Según el senador, al menos seis personas murieron durante la incursión armada y varias viviendas fueron incendiadas o destruidas por los atacantes.
Habitantes de la comunidad manifestaron su temor ante el posible destino de los menores secuestrados. Un vecino de la zona señaló que existe preocupación de que los niños sean utilizados por Boko Haram para reforzar sus filas.
“Nos preocupa que los terroristas intenten reclutarlos como combatientes si las fuerzas de seguridad no logran rescatarlos rápidamente”, expresó el poblador, reflejando el miedo instalado entre las familias afectadas.
Boko Haram ha protagonizado durante más de una década numerosos secuestros masivos de estudiantes y civiles en Nigeria, especialmente en los estados del noreste. Sus ataques han dejado miles de muertos y millones de desplazados, convirtiéndose en una de las crisis humanitarias más graves de África.




