La situación de Taiwán volvió a ubicarse en el centro de las tensiones diplomáticas entre China y Estados Unidos tras la reciente reunión entre el presidente estadounidense Donald Trump y el mandatario chino Xi Jinping en Beijing.
La isla, gobernada democráticamente pero reclamada por Beijing como parte de su territorio, representa uno de los principales focos de conflicto entre ambas potencias mundiales.
Durante el encuentro, Xi Jinping advirtió a Trump que un manejo incorrecto de la cuestión taiwanesa podría derivar en un “conflicto” entre China y Estados Unidos. Sin embargo, tras la reunión, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, aseguró que Washington mantiene firme su postura respecto a Taiwán.
“La política de Estados Unidos sobre la cuestión de Taiwán no ha cambiado”, afirmó Rubio, quien añadió que la posición estadounidense fue expresada con claridad durante las conversaciones mantenidas con funcionarios chinos.
Desde Taipéi, el ministro de Relaciones Exteriores taiwanés, Lin Chia-lung, agradeció públicamente el respaldo de Washington y destacó que Estados Unidos expresó “repetidamente su apoyo” a la isla.
Otro de los temas abordados durante la cumbre fue la situación del empresario y activista hongkonés Jimmy Lai, condenado en febrero a 20 años de prisión en Hong Kong bajo cargos relacionados con seguridad nacional.
Según Rubio, Trump planteó directamente el caso ante Xi Jinping durante la reunión bilateral. “El presidente siempre saca a relucir ese caso y un par más, y obviamente esperamos obtener una respuesta positiva al respecto”, declaró el jefe de la diplomacia estadounidense.




