El frágil hilo diplomático que sostiene la paz en Medio Oriente está a punto de cortarse definitivamente. El presidente Donald Trump dinamitó las negociaciones para terminar la guerra con Irán al rechazar con extrema dureza la última propuesta enviada por el Gobierno de los ayatolás.
Fiel a su estilo incendiario, el líder republicano ni siquiera disimuló su descontento: calificó el documento como un «pedazo de basura» y alertó al mundo entero que el cese de las hostilidades se encuentra en terapia intensiva.
Desde el Salón Oval, el mandatario redobló la apuesta y prometió alcanzar una victoria total sobre las fuerzas iraníes tras diez semanas de sangriento conflicto. “Calificaría el alto el fuego como algo sumamente frágil en este momento, después de leer ese pedazo de basura que nos enviaron. Ni siquiera terminé de leerlo… El alto el fuego está con un enorme soporte vital», dijo, sin filtros.




