La Embajada de China en Argentina, encabezada por Wang Wei, quedó en el centro de la polémica tras la suspensión de una actividad académica prevista en la Universidad de Belgrano, donde se iba a presentar un libro crítico sobre el régimen de Beijing.
El evento, titulado “China: la seducción comunicacional para normalizar a un régimen”, estaba programado para el 29 de abril y contemplaba la realización de paneles con especialistas en política internacional, dirigidos a estudiantes e invitados. Sin embargo, tras gestiones diplomáticas, la jornada fue cancelada, lo que generó cuestionamientos en ámbitos académicos y políticos.
La actividad había sido organizada por la Fundación Friedrich Naumann, el Center for the Study of Contemporary Open Societies, el International Republican Institute, la propia casa de estudios y la Oficina Cultural y Comercial de Taiwán en Buenos Aires.
Entre los expositores confirmados se encontraban académicos y analistas como Pablo Dons, Pedro Isern, Juan Battaleme, Ricardo Ferrer Picado, Fernando Pedrosa, Delfina Milder y Roberto Iglesias, cuyo trabajo finalmente no pudo ser presentado.
La cancelación del evento reavivó el debate sobre los límites de la influencia diplomática en espacios académicos y la libertad de expresión en universidades, especialmente cuando se trata de actividades vinculadas al análisis crítico de actores internacionales.




