Cerro Porteño sacó anoche un empate de enorme valor. El 1-1 ante Palmeiras, no solo premia la resistencia azulgrana, sino que deja al Ciclón con una inmejorable oportunidad de definir la serie en casa.
El equipo paraguayo soportó los embates de un Palmeiras que durante buena parte del partido tuvo la iniciativa, pero que también mostró demasiadas dudas e imprecisiones cuando debía transformar su dominio en goles.
En la primera etapa, el conjunto brasileño manejó buena parte del trámite y generó las ocasiones más claras. Jhon Arias fue uno de los principales problemas para la defensa azulgrana, mientras Flaco López debió retroceder constantemente para entrar en contacto con la pelota. Sin embargo, Palmeiras falló en los metros decisivos y Manuel Roffo respondió cuando fue exigido. Cerro, ordenado y sacrificado, consiguió mantener el balón lejos de su arco durante varios pasajes y apostó a salir rápido cuando recuperaba.
El segundo tiempo mostró a un Palmeiras más decidido. El local encontró espacios y tuvo oportunidades para abrir el marcador, pero volvió a carecer de precisión. Cerro, fiel a su libreto, esperó su momento y hasta consiguió marcar a los 72 minutos, cuando Guillermo Benítez realizó una gran maniobra individual, dejó atrás a Murilo con un caño y definió ante Carlos Miguel. El festejo, sin embargo, duró poco: el VAR detectó posición adelantada y anuló correctamente la conquista.
Un minuto después, Andreas Pereira fue expulsado por una agresión sin pelota sobre César Bobadilla. Con un hombre más, Cerro parecía tener todo servido, pero Palmeiras aprovechó un espacio defensivo y golpeó a los 82’. Arthur Gabriel envió el centro, Gustavo Velázquez despejó a medias y Marlon Freitas asistió de cabeza a Flaco López, quien sacó un potente zurdazo para el 1-0.
Parecía el golpe definitivo, pero Palmeiras se quedó en el molde y Cerro reaccionó. A los 93’, Jonatan Torres metió un centro desde la derecha y Vegetti, aunque no llegó a conectar plenamente, provocó el desvío en Carlos Miguel que terminó enviando la pelota al fondo de su propio arco. El empate fue un premio a la insistencia azulgrana.
Ahora Cerro tiene la ventaja de definir en La Nueva Olla. Palmeiras demostró que ya no es aquel equipo implacable de otras épocas. El Ciclón tiene una enorme oportunidad: deberá mantener esta fortaleza, pero, sobre todo, aprender a «embocar las situaciones que genera». Si lo consigue, la clasificación está al alcance de la mano.
El campeonato local se le escapa lentamente entre los dedos y el Ciclón queda relegado hacia el fondo de la tabla. Si esta versión llega así a la Copa Libertadores, el papelón puede ser tremendo.



