Olimpia volvió a demostrar que el campeonato local le importa bastante poco. Se presenta a los partidos, ataca, insiste, genera situaciones, pero cuando llega la hora de hacer algo realmente productivo, todo termina en la nada misma.
Esta vez el verdugo fue 2 de Mayo, que lo derrotó 1-0 en el Río Parapití con un gol sobre el final y dejó al Decano sumando su tercera derrota en cuatro fechas.
El equipo de Pablo “Vitamina” Sánchez arrancó intentando asumir el protagonismo. A los siete minutos, Eduardo Delmás probó desde la medialuna con un zurdazo que se fue por encima del travesaño. Olimpia tenía iniciativa, pero otra vez aparecía esa vieja enfermedad: atacar mucho, resolver poco.
2 de Mayo tampoco era una máquina de generar peligro. El conjunto pedrojuanino respondía principalmente con transiciones rápidas y tuvo su oportunidad a los 39’, cuando Tobías Portillo sacó un potente derechazo desde tres cuartos que pasó muy cerca del travesaño de Gastón Olveira.
Olimpia terminó mejor el primer tiempo y a los 42’ estuvo muy cerca. Bryan Bentaberry apareció en el área y sacó un remate con efecto que parecía destinado al ángulo, pero Agustín Rossi respondió con una espectacular intervención.
El segundo tiempo siguió por el mismo camino. A los 54’, Romeo Benítez ganó por la banda y puso un centro atrás para Delmás, cuyo remate cruzado pasó muy cerca del poste izquierdo. Otra oportunidad desperdiciada. Otra vez Olimpia atacando para terminar con las manos vacías.
Y ahí está el problema: los delanteros franjeados no justifican su presencia. El equipo puede ser incisivo, puede llegar y puede acumular ataques, pero cada jugada termina mal definida. Los delanteros de Olimpia están en un cumpleaños mientras los demás juegan por lo menos son incisivos.
El castigo llegó a los 89’. César Castro recuperó la pelota ante Pedro Zarza, que cometió un error garrafal al perderla mientras reclamaba una falta. Castro avanzó, ganó un rebote ante Bentaberry y habilitó a Fernando Matías Cáceres, quien definió con serenidad junto al poste derecho de Olveira. 1-0.
Olimpia reaccionó con desesperación, como tantas otras veces, pero ya era tarde. 2 de Mayo cerró los espacios y sostuvo una victoria que lo deja momentáneamente como único líder con diez puntos, esperando a ver qué haga Trinidense.
El Gallo debe disfrutar, pero también ser realista: si un Olimpia que juega poco y se equivoca muchísimo consiguió generarle tantos problemas, todavía hay bastante por corregir.
Mientras tanto, el Decano sigue desperdiciando oportunidades, puntos y paciencia. Ataca para nada, define para nada y reacciona cuando ya está contra las cuerdas. El campeonato parece haber quedado en segundo plano para un equipo que, si no cambia rápidamente, seguirá convirtiendo su propio desconcierto en una costumbre.




