Mientras empresas del Grupo Zuccolillo enfrentan varios escándalos, por causas judiciales que incluyen acusaciones de presunto lavado de dinero y denuncias relacionadas con el presunto desvío de recursos del fideicomiso del Instituto de Previsión Social (IPS), un conflicto laboral sacude ahora a la propia redacción de ABC Color.
Los periodistas del medio, acompañados por el Sindicato de Periodistas del Paraguay (SPP), iniciaron un plan de lucha luego de denunciar la negativa de Editorial Azeta a conceder el reajuste salarial del 5% que consideran corresponde conforme al Contrato Colectivo de Trabajo.
En su cuenta oficial de X, el SPP informó:
«El SPP impulsa la lucha por el Reajuste Salarial del 5% para los trabajadores y trabajadoras de prensa. Ante la negativa patronal seguimos con nuestro plan de lucha; desde ayer la redacción de ABC está en asamblea permanente.»
Por su parte, la cuenta Periodistas de ABC sostuvo que la empresa habría desconocido lo establecido en el convenio colectivo. En su comunicado afirma:
«Editorial Azeta desconoce el Contrato Colectivo de Trabajo que establece que los reajustes semestrales del salario piso de periodistas absorberá los ajustes establecidos por el Gobierno.»
Asimismo, agrega que la empresa:
«…obvió esta parte del artículo 29 del CCT, en una decisión arbitraria…»
y anuncia que:
«Desde ayer los y las periodistas de ABC Color nos declaramos en asamblea permanente. Con el SPP acompañamos la campaña de reivindicación y exigencia del reajuste del 5% para las y los trabajadores de prensa.»
El conflicto adquiere una dimensión especial considerando que ABC Color y directivos del medio suelen invocar con frecuencia los principios de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) para defender la libertad de prensa y el ejercicio del periodismo. La propia SIP señala entre sus objetivos «promover y mantener la dignidad, los derechos y las responsabilidades de la profesión periodística, así como fomentar el profesionalismo». Asimismo, durante la apertura de su Asamblea General de 2025 advirtió que el periodismo en las Américas enfrenta un panorama marcado por la precariedad laboral, junto con la violencia y la estigmatización.
En ese contexto, el conflicto abierto entre Editorial Azeta y sus propios periodistas inevitablemente genera cuestionamientos sobre la coherencia entre los principios que el medio suele reivindicar públicamente y las denuncias realizadas por sus trabajadores respecto al cumplimiento de sus derechos laborales.
Hasta el momento, una de las principales figuras periodísticas de ABC Color, Mabel Rehnfeldt, no se ha pronunciado públicamente sobre el conflicto laboral que atraviesa la redacción del diario en «solidaridad» con sus compañeros.



