En una reciente entrevista, el presidente de la FECOPROD, Ing. Alfred Fast, cuestionó el relato actual sobre el calentamiento global, defendiendo la importancia del CO2 para la vida y la producción, y calificando el alarmismo ambiental como una herramienta de control político.
Durante el programa «Camino al desarrollo» conducido por el Dr. Víctor Pavón, el Ing. Alfred Fast, presidente de la Federación de Cooperativas de Producción (FECOPROD), presentó una visión disruptiva sobre el cambio climático y el papel del dióxido de carbono (CO2) en el planeta. Bajo la premisa de que «los recursos de este planeta son abundantes», Fast argumentó que la narrativa del miedo y la escasez está siendo utilizada para imponer regulaciones que frenan el progreso económico.
El CO2: “El fertilizante de la vida”
Contrario a la percepción común del CO2 como un contaminante, Fast lo describió como un elemento vital. Según el ingeniero, el aumento de este gas en la atmósfera es beneficioso para la agricultura y el medio ambiente. “El CO2 es el fertilizante para las plantas… las plantas comen CO2 y toman agua… cuanto más CO2 vamos a tener en la atmósfera más eficiente va a ser la fotosíntesis”, afirmó durante la entrevista.
Incluso fue más allá al declarar: “No CO2 significa que no hay alimentos y por eso nosotros tenemos que amar el CO2, la vida está buenísimo, I love CO2”. Según datos presentados en el programa, la NASA habría registrado un reverdecimiento del planeta en los últimos 40 años gracias a este fenómeno.
Ciencia vs. Alarmismo
Fast sostuvo que la influencia humana en el cambio climático es mínima, citando que las emisiones antropogénicas son responsables de solo una fracción ínfima de los gases de efecto invernadero. “Los humanos no somos culpables del cambio climático con nuestras emisiones… nosotros somos responsables solamente del 0.12% de lo que son los gases de invernadero y eso es ínfimo”, sentenció.
Asimismo, cuestionó la idea de un calentamiento global «anormal», señalando que la Tierra ha atravesado periodos mucho más cálidos en los últimos milenios, como el óptimo romano o el medieval. Para el titular de la FECOPROD, la política actual se ha alejado del rigor científico: “Hoy en día la política se basa en el miedo… cuando tienen miedo entonces eso hace que suban los impuestos, cada vez te dan menos libertades”.
Un llamado al desarrollo nacional
El eje central de su intervención fue la defensa de una soberanía basada en el conocimiento y la producción. Criticó que los gobiernos acepten fondos internacionales condicionados a agendas ambientales que considera ideológicas. “Nuestra nación será próspera a medida que edifiquemos sobre los cimientos correctos… tenemos que edificar en ciencia y no en ideología”, exhortó.
Finalmente, Fast propuso una cosmovisión de abundancia frente a la de escasez, asegurando que el ser humano es la solución y no el problema. “Hay esperanza y hay futuro… el Estado tiene que dejar a la gente producir más, porque sin producción no hay trabajo, no hay dignidad”, concluyó, instando a los líderes políticos a tomar decisiones basadas en la realidad productiva del país




