La misión Artemis II de la NASA encara su fase más desafiante de 10 días, con el retorno de la nave Orión, que deberá atravesar la atmósfera terrestre a una velocidad superior a los 40.000 kilómetros por hora, enfrentando temperaturas cercanas a los 2.700 °C y una secuencia de maniobras críticas para lograr un amerizaje seguro en el océano Pacífico.
Según comunicó la NASA, el reingreso previsto y amerizaje, conocido en la jerga como splashdown, ocurrirá a las 20:07 hora EDT, lo que corresponde a las 21:07 en Paraguay.
El descenso se producirá frente a las costas de San Diego, en el tramo más peligroso del viaje y considerado el principal desafío tecnológico del programa lunar estadounidense.
El margen de tolerancia es mínimo: una inclinación demasiado plana provocaría que la cápsula rebote y pierda control, mientras que un ángulo demasiado empinado elevaría el estrés térmico y mecánico, poniendo en riesgo la vida de la tripulación y la integridad de la nave.




