Desde hace rato, a lo interno del movimiento oficialista Honor Colorado (HC), el ambiente ha estado enrarecido, la primera muestra de dicha fisura se hizo pública el 7 de septiembre cuando en el parlamento los senadores Basilio Núñez, Antonio Barrios y Natalicio Chase (considerados el hard core de HC) hicieron un pedido de informe al Banco Central del Paraguay (BCP), con el lente puesto en ueno bank.
Luego, en el marco del aniversario del Partido Colorado cuando el ex mandatario y actual presidente de la tolda roja de manera inesperada, afirmó contundentemente: “ningún paraguayo debe quedar sin atención por falta de médico, un medicamento o un recurso necesario.”
Más tarde, en el preludio de las elecciones municipales, de nuevo el expresidente Cartes anunció que el compañero de fórmula presidencial por el movimiento HC sería Juan Carlos Baruja, ex gobernador de Paraguarí y actual ministro de Urbanismo, Vivienda y Habita del presidente Santiago Peña.
El anuncio sorprendió, pues, además de extemporáneo, como era previsible, toda la maquinaria del partido se encontraba avocada a las elecciones municipales del 4 de octubre de 2026. Pero, no todo quedó allí, el vice-presidente Pedro Alliana, sostuvo un breve encuentro con el exmandatario en su casa, al salir de allí reiteró que el acuerdo consistía en esperar los resultados de las municipales para luego anunciar su compañero de fórmula, por lo que subrayó que se mantenía firme en ello. En crudo, contravino la decisión del líder supremo.
Con las municipales y el sacudón sufrido por el partido colorado tras la inesperada derrota en Asunción, llegó el tan mentado informe del BCP, una vez distribuido a los Senadores por parte de presidencia, uno de los Senadores con más experticia sobre el tema como es el caso de Eduardo Nakayama sostuvo: “no me parece bien que el problema y la guerra de los bancos se traslade al campo político (…) el país goza de una salud macroeconómica”. Más tarde, la senadora colorada Blanca Ovelar dijo “el dinero del IPS está seguro, va a regresar ese dinero con la rentabilidad que se prometió o hay riesgo (…) este tema no se agotó.”
No obstante, la crisis llegó a su máximo cenit cuando de nuevo el expresidente Cartes le retiró la bendición al vicepresidente Pedro Alliana, siendo sustituido sin previa consulta por el ministro de Urbanismo, Vivienda y Hábitat Juan Carlos Baruja, a lo que siguió una rueda de prensa donde se observó a Alliana visiblemente afectado, anunciando que evaluaría la situación y que se retiraría a su casa a buscar paz.
A partir de allí se desataron los demonios, reuniones, encuentros, anuncios y declaraciones por doquier, los medios inundaron con toda clase de teorías e hipótesis sobre las posibles combinaciones de la fórmula presidencial, las escisiones y reacomodo de fuerzas a lo interno de la ANR, como su impacto para el 2028.
Ahora bien, de toda esta polvareda, surge una gran pregunta: ¿hasta dónde la pugna entra la facción colorada oficialista (HC) arrastrará al país a una crisis gobernativa: habrá juicio político al presidente Peña o se limitará a la quema del fusible de Carlos Carvallo como presidente del BCP?, en crudo, ¿quién sigue en medio de esta antropofagia política?
Me atrevo a señalar que el presidente Peña se salva, pues, logró construir una red de apoyos independiente vía fondos públicos como privados, así que el foco se traslada nuevamente al BCP, la duda se centra a ¿si se limitará sólo a Carvallo o arrastrará a todo el Directorio? También, ¿estamos ante el ocaso de la hegemonía del expresidente Cartes o sobrevivirá tras su encuentro con su homólogo Mario Abdo Benítez?, en todo caso ya luce debilitado, pues, no cuenta con la aplanadora en el Senado, más si a lo largo y ancho de la burocracia estatal, con lo cual, dista mucho de la analogía dicha por la Senadora Celeste Amarilla que “cuando la esposa se va, el perro no más lo saluda.”
Finalmente, lo que si observamos es una brutal pugna entre la facción de HC, se tornó en una lucha sin desparpajo alguno por el poder, la cual surgió cuando el delfín Santiago Peña y su grupo empezaron a emanciparte de su padre. En medio de todo ello, hay una desconsideración hacia la ciudadanía, quien a fin de cuentas son las eternas víctimas de estos choques, con un eventual impacto sobre el sistema financiero y la economía del país. Por lo pronto, el país transitará por un prolongado periodo de inestabilidad y tensión, que probablemente terminará decantándose en la medida que se definan las llamadas chapas presidenciales de cara al 2028.




