El Instituto de Previsión Social consiguió modificar las condiciones del fideicomiso administrado por Banco Atlas y redujo de G. 160.000 millones a G. 80.000 millones el monto máximo que puede permanecer temporalmente dentro de la cuenta fiduciaria. La diferencia permitirá al Fondo de Enfermedad y Maternidad contar con una mayor disponibilidad de recursos.
El IPS consiguió una mejora concreta para sus aportantes al renegociar una de las condiciones centrales del fideicomiso que mantiene con Banco Atlas. La tercera adenda al contrato reduce a la mitad el monto máximo que puede permanecer temporalmente dentro de la cuenta administrada por la entidad financiera.
Hasta ahora, esa estructura permitía mantener hasta G. 160.000 millones. Con el cambio aprobado por la previsional, el techo queda establecido en G. 80.000 millones. La consecuencia práctica es que el IPS podrá disponer de hasta G. 80.000 millones adicionales para el Fondo de Enfermedad y Maternidad.
Se trata de una diferencia importante para una institución que necesita liquidez permanente para medicamentos, atención médica, prestaciones e infraestructura. La modificación permitirá que una mayor proporción de los recursos provenientes de los aportantes permanezca disponible para las necesidades propias del IPS.
El fideicomiso funciona mediante el traslado de las recaudaciones del Fondo de Enfermedad y Maternidad a una cuenta administrada por Banco Atlas. De allí se reserva lo necesario para garantizar el pago de capital e intereses correspondiente a los títulos emitidos y el remanente vuelve posteriormente a la previsional.
La nueva adenda no modifica esas obligaciones ni altera el mecanismo de pago. Lo que cambia es la cantidad máxima de recursos que puede quedar temporalmente dentro de la cuenta fiduciaria. El IPS concluyó que, luego de casi nueve años y con una parte importante de las obligaciones ya canceladas, podía reducir ese margen sin afectar sus compromisos financieros.
La jugada beneficia directamente a la previsional. Con menos recursos obligados a permanecer dentro de la estructura fiduciaria, el IPS recupera mayor capacidad para utilizar su propio dinero en las necesidades de sus asegurados.
En números, la diferencia es contundente. El límite cae de G. 160.000 millones a G. 80.000 millones, una reducción del 50%. Es decir, hasta G. 80.000 millones que anteriormente podían permanecer temporalmente bajo administración fiduciaria ahora podrán quedar disponibles para el Fondo de Enfermedad y Maternidad.
Atlas, bajo creciente escrutinio
La renegociación ocurre además en un momento particular para Banco Atlas, cuya actividad fiduciaria viene acumulando cuestionamientos que terminaron trasladándose hasta el Congreso.
La Cámara de Diputados aprobó recientemente un amplio pedido de informes al Banco Central del Paraguay para conocer cómo fue supervisada la entidad durante los últimos años, especialmente en materia de fideicomisos, prevención de lavado, debida diligencia y cumplimiento de medidas correctivas.
Uno de los puntos del requerimiento apunta directamente al fideicomiso IPS-Banco Atlas. Los legisladores pidieron información sobre operaciones de hasta G. 828.800 millones, la trazabilidad de instrucciones y desembolsos y los documentos utilizados para liberar recursos dentro de esa estructura.
El pedido legislativo también busca conocer cuántas inspecciones específicas realizó la Superintendencia de Bancos sobre la actividad fiduciaria de Atlas entre 2017 y 2026, qué observaciones formuló, qué medidas correctivas ordenó y si esas actuaciones terminaron en sanciones o sumarios administrativos.
Otros fideicomisos vinculados a figuras como Nicolás Leoz, Juan Carlos Ozorio y estructuras relacionadas con Matrix y Paraqvaria también forman parte del interrogatorio enviado al regulador.
Así, mientras el Congreso intenta reconstruir qué ocurrió durante años con distintos negocios fiduciarios administrados por Banco Atlas, el IPS acaba de mover las condiciones de su propio contrato en una dirección favorable para sus aportantes.
El resultado inmediato es simple: menos recursos pueden permanecer temporalmente dentro de la cuenta administrada por Atlas y hasta G. 80.000 millones adicionales quedan disponibles para las necesidades del Fondo de Enfermedad y Maternidad.





