El 3-0 de Olimpia sobre San Lorenzo puede sugerir una superioridad contundente, pero el resultado esconde una realidad bastante menos alentadora: el Decano volvió a necesitar demasiado tiempo para meterse de lleno en el partido y dejó señales de preocupación antes de un compromiso clave en la lucha por la punta.
Durante los primeros 30 minutos, el Rayadito, pese a sus limitaciones, se animó a insinuar algunas acciones ofensivas. Sin embargo, sus aproximaciones carecieron de precisión y de ideas claras para inquietar seriamente. Olimpia, por su parte, tampoco encontraba los caminos. Sus ataques eran débiles, previsibles y sin la profundidad necesaria para lastimar a un rival que pelea desde hace rato contra sus propias carencias.
El cooling break pareció funcionar como un despertador para el conjunto franjeado. Recién después de esa pausa, Olimpia comenzó a mostrar otra cara, adelantó sus líneas y generó situaciones de mayor peligro. A los 32 minutos, Vera rompió el cero y le dio tranquilidad a un equipo que hasta entonces caminaba por la cancha sin demasiadas luces.
El golpe se hizo más duro para San Lorenzo a los 43′, cuando Ávalos convirtió desde el punto penal y encaminó un triunfo que, por lo exhibido hasta ese momento, parecía demasiado generoso en sus cifras.
La segunda mitad transcurrió entre el control relativo del Decano y los intentos de un San Lorenzo que, aun con sus enormes limitaciones, encontró algunos espacios para aproximarse. El Rayadito no se entregó, y en una de esas incursiones pudo descontar tras un error grosero de Gastón Olveira, cuyo fallo encendió una alarma que el marcador terminó disimulando.
Olimpia, mientras tanto, administraba la ventaja, pero sin desplegar un fútbol que invitara a ilusionarse demasiado. La escasa producción ofensiva y la falta de continuidad volvieron a quedar expuestas. Recién a los 87 minutos, Rodney Redes aprovechó una asistencia de Mateo Gamarra y sentenció el 3-0, un resultado que terminó siendo más amplio que la distancia futbolística observada durante varios pasajes.
La victoria deja a Olimpia con 22 puntos, como escolta de Libertad, que suma 23. El próximo lunes 28, ambos se enfrentarán en La Huerta, en un duelo que puede marcar el rumbo del campeonato.
Y ahí está el verdadero problema: si el Decano pretende asaltar la punta, no puede darse el lujo de regalar media hora de partido ni confiar en que la jerarquía individual resolverá todos sus problemas. San Lorenzo, prácticamente condenado por su situación en la tabla, le complicó el trámite en varios pasajes
En La Huerta, ante un Libertad que no regalará espacios ni oportunidades, semejante letargo puede costarle muchísimo más que un susto. Golear no siempre significa convencer, y Olimpia todavía tiene mucho que corregir si pretende quedarse con la cima.




