El Gobierno de Estados Unidos trabaja en una advertencia para decenas de países alineados a Washington: tendrán que evitar compromisos con iniciativas tecnológicas dentro del desarrollo de la inteligencia artificial (IA) impulsadas por China si quieren mantenerse como socios.
La medida marca el comienzo de una nueva fase de competencia entre las dos mayores potencias económicas por el control de tecnologías estratégicas para la seguridad y el poder económico.
Según Reuters, el Departamento de Estado elaboró una carta dirigida a los 35 países que en junio suscribieron a la declaración de cooperación en IA promovida por Washington.
Si bien la advertencia aún no es oficial, ya tuvieron lugar muestras de la presión estadounidense en Argentina, cuando desde la embajada del país norteamericano se ejerció presión sobre una empresa que opera en Vaca Muerta para que no adquiera tecnología 5G china.
Este endurecimiento de Estados Unidos con sus aliados pretende a constituir una llamada Pax Silica, que no es sino una iniciativa estadounidense de tintes imperialistas para reforzar las cadenas de suministro necesarias para desarrollar sistemas avanzados de inteligencia artificial.
El proyecto, que busca aislar a China en la competencia por la IA, no se limita solo al software, sino que abarca semiconductores, minerales críticos, manufactura avanzada y otros componentes esenciales para el desarrollo de esta industria.




