Representantes del Instituto Nacional de Desarrollo Rural y de la Tierra (INDERT), autoridades de la Iglesia Católica y organizaciones campesinas mantuvieron una reunión de trabajo en San Pedro del Ycuamandyyú para analizar la situación de las familias de Barbero Cué y definir una agenda orientada a la regularización de tierras y el acceso a viviendas sociales.
El encuentro contó con la participación del presidente del INDERT, Francisco Ruiz Díaz; el obispo de San Pedro y presidente de la Conferencia Episcopal Paraguaya (CEP), monseñor Pedro Jubinville; además del Consejo de Mediación de Conflictos Campesinos, encabezado por el padre Pascual Kinoti e integrado por Darío Acosta y Martina Paredes, referentes de la colonia Marina Cué.
Durante la reunión, Ruiz Díaz destacó la importancia del diálogo impulsado por la Iglesia para escuchar las inquietudes de las familias campesinas y señaló que se acordó avanzar en un plan de trabajo que contempla la realización de un censo, la continuidad del proceso de titulación de tierras y las gestiones para facilitar el acceso a programas de viviendas sociales.
El titular del INDERT informó que la institución dispone de otros 100 títulos de propiedad para ser entregados en Barbero Cué y sostuvo que uno de los ejes de la política impulsada por el Gobierno es promover una «Nueva Ruralidad», orientada a generar condiciones que incentiven a los jóvenes a permanecer en el campo frente al envejecimiento de la población rural y el proceso de migración hacia las ciudades.
Por su parte, monseñor Jubinville valoró el encuentro como un paso para avanzar en la regularización de las tierras y facilitar que las familias puedan acceder a soluciones habitacionales. Indicó que se resolvió reorganizar la comisión de trabajo para continuar con la titulación de los sectores donde no existen conflictos y buscar alternativas para resolver los casos pendientes.
El obispo advirtió además sobre los desafíos que enfrenta el sector rural, señalando que los datos demográficos reflejan un progresivo envejecimiento y despoblamiento del campo, mientras los centros urbanos continúan creciendo. En ese contexto, consideró que garantizar el acceso a la tierra y a la vivienda constituye una herramienta para ofrecer mejores perspectivas a las familias rurales y desalentar la migración.
La jornada concluyó con la recepción de propuestas e inquietudes planteadas por representantes de las comisiones vecinales de Barbero Cué y de la Coordinadora de Sin Tierras, que participaron del espacio de diálogo junto a las autoridades presentes.




