Las declaraciones del gobierno chino volvieron a tensar el escenario diplomático en torno a Paraguay, en coincidencia con la visita oficial del presidente Santiago Peña a Taiwán.
Desde el Ministerio de Relaciones Exteriores de China, el portavoz Lin Jian lanzó un mensaje directo a Asunción, instando a un cambio en su política exterior. “Exhortamos a las autoridades paraguayas a ponerse lo antes posible del buen lado de la historia, y a hacer la elección correcta, la de reconocer el principio de una sola China, y romper sus llamadas relaciones diplomáticas con las autoridades de Taiwán”, expresó.
El pronunciamiento fue interpretado en distintos sectores como una señal de presión diplomática sobre Paraguay, uno de los pocos países que mantiene relaciones oficiales con Taiwán. La postura de Beijing, que considera a la isla como parte de su territorio, forma parte de una estrategia global para aislarla internacionalmente.
La coincidencia temporal con la visita de Peña refuerza la lectura de que el mensaje busca influir en la política exterior paraguaya, en un momento en que el vínculo con Taiwán sigue siendo un eje central de la agenda internacional del país.
Durante la visita, el presidente Santiago Peña afirmó que “Paraguay valora profundamente esta relación y reitera su compromiso de seguir apoyando a Taiwán en una alianza estratégica basada en valores compartidos”.
En ese contexto, analistas advierten que este tipo de pronunciamientos reavivan el debate sobre la soberanía en la toma de decisiones diplomáticas y el margen de maniobra de los países más pequeños frente a potencias globales. Paraguay, por su parte, ha sostenido históricamente su relación con Taiwán, basada en cooperación y respaldo mutuo en distintos ámbitos.




