El precandidato a la intendencia de Asunción, Arnaldo Samaniego, se refirió a los desafíos de cohesión interna dentro del Partido Colorado y sostuvo que su postulación surge como resultado de un pedido directo de las bases partidarias y de dirigentes seccionales, más que de alineamientos sectoriales.
Durante una entrevista concedida al programa radial La Tribu 650, el dirigente afirmó que su proyecto político apunta a facilitar un camino de consenso con miras a las elecciones municipales de octubre. En ese contexto, remarcó la firmeza de su candidatura con una frase que buscó enfatizar confianza en el resultado electoral: “En octubre, el día que ganemos las elecciones, me bajo de la candidatura para ser intendente”.
Samaniego también respondió a cuestionamientos provenientes de otro aspirante a la nominación, Dani Centurión. Sobre su contendiente, señaló que habría sido influenciado por asesores que le sugieren adoptar una postura confrontativa. “Nos conocemos entre todos, nos conocemos muy bien. A uno le debilita, a otro le fortalece. La gente que me conoce sabe que soy una persona conciliadora”, expresó.
El precandidato insistió en que su perfil dialoguista puede ser un factor clave para lograr la unidad partidaria en una etapa que considera decisiva para consolidar la competitividad electoral del coloradismo en la capital. Según su planteamiento, el principal reto no radica solo en vencer a adversarios externos, sino en fortalecer la cohesión interna para llegar con una candidatura consensuada al tramo final del proceso electoral.




