En un nuevo esfuerzo diplomático, el gobierno de Israel ha lanzado una campaña internacional instando a funcionarios de las Naciones Unidas y a organizaciones humanitarias a abordar con urgencia la liberación de los rehenes israelíes que continúan en manos de grupos terroristas en la Franja de Gaza.
El reclamo israelí llega en un momento crítico, cuando las negociaciones por un posible alto el fuego permanecen estancadas desde hace semanas. La campaña se centra en la exigencia de que la comunidad internacional no pierda de vista a los más de 115 rehenes que aún siguen privados de su libertad, tras el brutal ataque perpetrado por Hamas el 7 de octubre de 2023, que dejó como saldo más de 250 personas secuestradas.
Autoridades israelíes advirtieron que cualquier acuerdo de cese al fuego debe estar condicionado al retorno de los rehenes. «Ningún alto el fuego continuará sin el regreso de nuestros ciudadanos», sostienen desde el gobierno de Jerusalén, reforzando así su posición ante los actores internacionales involucrados en las negociaciones.
La campaña busca movilizar a organismos multilaterales y organizaciones de ayuda humanitaria que operan en la región, con el objetivo de que utilicen su influencia para presionar a Hamas y a sus aliados a liberar de inmediato a los cautivos.
Sin embargo, desde Israel subrayan que no puede haber verdadera solución humanitaria sin justicia y sin la recuperación de cada uno de los rehenes.
Este llamado se suma a los múltiples pedidos de familias de secuestrados y organizaciones civiles israelíes que, desde hace meses, exigen una acción internacional contundente ante uno de los peores crímenes cometidos contra civiles en el marco del conflicto.




