Cerro Porteño volvió a decepcionar. El Ciclón cayó 2-1 ante Sportivo Trinidense y se aleja cada vez más de la pelea por el campeonato, en una noche donde comenzó jugando con autoridad y terminó completamente perdido.
Los dirigidos por Gustavo Costas salieron decididos, con posesión, equilibrio, intensidad e ideas. Tanto fue así que apenas a los 5 minutos encontraron el premio. Iván Ramírez habilitó por derecha a Ignacio Aliseda desbordó y metió un pase preciso para que Pablo Vegetti empujara la pelota y pusiera el 1-0. Cerro era dueño del partido y parecía tener todo bajo control.
Pero aquello duró exactamente lo que pudo el físico azulgrana.
Después de los primeros 20 minutos, los jugadores del Ciclón parecieron irse a algún cumpleaños y dejaron la cancha servida para que Trinidense tomara las riendas. El equipo de José Arrúa comenzó a atacar con mayor decisión, hizo trabajar a la defensa y a Manuel Roffo, hasta encontrar el empate alrededor de los 20 minutos.
Una pelota proveniente de un lateral terminó en un rebote que Nelson Gauto ganó de cabeza ante Mateo Klimowicz. La pelota quedó para Tobías Morínigo, quien aprovechó la duda de Roffo para definir de zurda y establecer el 1-1.
Cerro intentó despertar de su propia pesadilla, pero ya no tenía respuestas. Trinidense incluso generó situaciones para dar vuelta el marcador antes del descanso.
La segunda etapa se volvió más imprecisa y con escasas ideas de ambos lados, aunque el Triqui mantuvo mayor presión y presencia ofensiva. Cerro seguía sin encontrar el camino y sus referentes aparecían desconectados.
La recompensa para los locales llegó a los 83’. Tras un córner venenoso de Néstor Camacho, el rebote quedó servido para Agustín Da Silveira, que definió como delantero y desató la fiesta trinitense.
Se esperaba una reacción de Cerro, pero ocurrió lo contrario. Trinidense incluso encontró el tercero, aunque el tanto de Camacho fue anulado.
El resultado desnudó nuevamente los problemas del Ciclón: la parte física parece lejos de estar resuelta y hoy apenas pudo competir durante 20 minutos. Costas también tiene responsabilidad: sus cambios y su sistema no lograron modificar el rumbo.
El panorama en Barrio Obrero se vuelve sombrío: Cerro queda octavo, a seis puntos del líder, mientras Trinidense se acerca a tres unidades de Libertad. El Triqui recupera protagonismo, aunque su propia irregularidad todavía deja abierta la pregunta de hasta dónde podrá llegar.




