Olimpia no necesitó brillar durante los 90 minutos para terminar imponiendo su jerarquía. Le alcanzó con despertar a tiempo, golpear dos veces antes del descanso y aprovechar el derrumbe de un Sportivo Luqueño que simplemente dejó de competir
El inicio, curiosamente, mostró a un Luqueño más incisivo. El Auriazul intentó adelantarse y buscó inquietar a Gastón Olveira, pero sus insinuaciones fueron demasiado débiles, imprecisas y, sobre todo, carentes de ideas para transformar la intención en verdadero peligro.
Olimpia tampoco encontraba el camino. Durante buena parte de la primera etapa estuvo dormido, con dificultades para generar juego y sin la claridad necesaria en los metros finales. Sin embargo, paulatinamente comenzó a adueñarse del trámite, con Richard Ortiz manejando los hilos, Eduardo Delmás aportando creatividad junto a Romeo Benítez y Rodney Redes buscando profundidad por los costados.
Cuando parecía que el cero sobreviviría hasta el descanso, llegó el primer golpe. A los 39 minutos, Benítez encaró, cedió para Delmás y este asistió a Richard Ortiz, quien sacó un zurdazo monumental que se clavó en el ángulo. Un golazo del capitán para romper la resistencia luqueña.
Y el Chanchón no tuvo tiempo de reaccionar. A los 43’, Raúl Cáceres metió un centro que encontró completamente solo a Delmás. Miguel Barreto evitó el segundo sobre la línea, pero Romeo Benítez aprovechó el rebote y puso el 2-0 ante la pasividad de toda la defensa auriazul. Dos golpes consecutivos que fueron una daga profundamente incrustada en los intereses de Luqueño.
El segundo tiempo fue prácticamente un trámite. Luqueño se desmoronó, perdió toda capacidad de respuesta y se dedicó a esperar que terminara el suplicio. Olimpia manejó los tiempos y terminó de sentenciar la historia a los 77’, cuando Fernando Cardozo, de gran partido como volante interno, recibió la asistencia de Franco Alfonso y marcó el tercero.
La nota triste fue la lesión de Lucas Morales, retirado en camilla entre lágrimas a los 72 minutos.
Olimpia suma 19 puntos, queda tercero y a tres del líder Libertad. Sigue en carrera por el doblete, aunque todavía tiene errores y pasajes de fútbol demasiado pobres que corregir. Para ser campeón otra vez, no podrá permitirse dormirse tanto.




