Por Octavio McFarlane
ABC Color salió este viernes con artillería pesada. En portada anunció un supuesto “lapidario informe de Contraloría sobre los fondos del IPS en ueno”. La palabra elegida no dejaba demasiado margen: lapidario. Demoledor. Casi una sentencia.
El problema comenzó unas horas después, cuando apareció alguien bastante difícil de desacreditar: Leandro Villalba, director de Auditoría Forense de la propia Contraloría General de la República, es decir, uno de los responsables de explicar qué dice realmente el documento.
Villalba ya había dado señales la noche anterior, durante una entrevista con Enrique Vargas Peña en ABC TV. Allí explicó que el informe observa un alto grado de concentración de las inversiones del IPS en pocas entidades, pero recordó un detalle bastante menos espectacular: anteriormente esa concentración estaba incluso distribuida principalmente entre apenas dos bancos y actualmente son cuatro. ueno aparece como un actor nuevo que ganó una participación importante entre 2023 y 2025.
Pero hubo más.
El funcionario confirmó que el IPS está obteniendo ganancias con esas inversiones y que esos recursos generan rentas importantes para la previsional. Aclaró que el informe no formula observaciones sobre la solvencia de ueno ni advierte que el banco esté en dificultades financieras. Para un informe que había amanecido siendo “lapidario”, empezaba a perder bastante mármol.
Este viernes, en otra entrevista con Roberto Pérez, Franchesco Fiorio y Ricky Alderete, Villalba volvió sobre el contenido de la auditoría y terminó de poner distancia entre lo que efectivamente señala la Contraloría y algunas de las conclusiones que se intentaron instalar alrededor del documento.
Las observaciones más delicadas señaladas por el auditor aparecen, en cambio, en otros sectores de la administración del IPS, como las inversiones inmobiliarias, problemas de cobro y situaciones que eventualmente podrían implicar perjuicios patrimoniales.
Así, en menos de 24 horas, el recorrido fue curioso: de un “lapidario informe contra ueno” a tener que explicar que el banco es solvente según los parámetros analizados, que el IPS obtiene rentabilidad de sus inversiones y que el documento no denuncia una crisis financiera de la entidad.
De “lapidario” a “lástima que habló el auditor” hubo apenas unas entrevistas de distancia.
Y acaso allí esté el verdadero problema para cierto periodismo: los titulares todavía pueden hacer mucho ruido, pero cada vez duran menos cuando aparecen los documentos, los números y, en este caso, el propio auditor encargado de contarle a la ciudadanía la verdad de lo que dice la Contraloría en su informe.




