El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, afirmó que “el bloqueo ha terminado”, tras 53 días de protestas que paralizaron al país y generaron una crisis de abastecimiento y pérdidas millonarias. La decisión se conoció tras el retiro de los últimos bloqueadores y con el retorno paulatino de los productos básicos a los mercados de ciudades como La Paz y El Alto.
El mandatario ratificó que los sectores sociales podrán reorganizarse, aunque insistió en que ese proceso debe apuntar a “construir la patria, no para destruirla”.
En un contacto con la prensa, Paz recalcó: “Nos vamos a organizar para construir, no para destruir, porque creo que el bloqueo ha sido derrotado, no puede retornar al país”. La afirmación llegó en medio del velorio de Antonio Araníbar, figura relevante de la lucha por la democracia en Bolivia, donde el presidente subrayó la importancia del diálogo como “parte del reencuentro entre todos los bolivianos”.




