En medio de las investigaciones sobre títulos académicos falsos detectados en el sistema educativo, el ministro de Educación y Ciencias, Luis Ramírez, aclaró que no todos los casos presentan las mismas características y que existe un grupo de personas que podría haber sido víctima de engaños al momento de obtener sus certificaciones.
Durante una conferencia de prensa, el titular del MEC explicó que las irregularidades detectadas incluyen situaciones muy distintas entre sí. Por un lado, señaló que existen casos en los que se comprobaron adulteraciones de documentos públicos, hechos que deberán ser analizados por la Justicia y que podrían derivar en sanciones penales.
Sin embargo, Ramírez advirtió que también hay personas que habrían actuado de buena fe, cumpliendo con los requisitos exigidos, abonando los costos correspondientes y cursando estudios que posteriormente resultaron no tener validez.
“Hay otro grupo de personas que fue de alguna manera traicionada en su buena voluntad. Ellos cumplieron, pagaron, se fueron y resulta que ahora su título no sirve. Tenemos que buscar un camino para ellos también”, expresó.
Ante esta situación, el ministro anunció que mantendrá reuniones con representantes del Ministerio Público para evaluar alternativas que permitan dar una respuesta a quienes podrían verse afectados laboralmente por la anulación de los títulos cuestionados.
Según explicó, la preocupación radica en que muchas de estas personas dependen de esas certificaciones para ejercer sus funciones profesionales y podrían encontrarse de un día para otro sin la habilitación necesaria para continuar trabajando.
Ramírez indicó que el MEC analiza diferentes mecanismos para ofrecer una salida académica a los afectados. Entre las opciones mencionadas se encuentran procesos de regularización, complementación de estudios o programas especiales que permitan validar los conocimientos adquiridos a través de instituciones reconocidas.
“A lo mejor estudiarán un año más en una universidad. Estamos pensando en estrategias que permitan que estas personas que fueron estafadas o traicionadas en su buena fe puedan tener un camino de salida también”, señaló.
El ministro sostuvo que el desafío consiste en diferenciar claramente a quienes participaron conscientemente en la utilización de documentos falsificados de aquellos que fueron víctimas de estructuras irregulares de formación o certificación.
Mientras avanzan las investigaciones judiciales y administrativas sobre los títulos apócrifos, el MEC trabaja en la búsqueda de mecanismos que permitan resguardar los derechos de las personas afectadas sin interferir en las responsabilidades legales que pudieran surgir para quienes participaron en la falsificación o adulteración de documentos.




