Lo que comenzó como el sueño compartido de un grupo de pequeños agricultores del sur del país se ha transformado en una experiencia de éxito que hoy posiciona a la yerba mate paraguaya en el escenario internacional. La Asociación de Agricultura Agroecológica Oñoiru, integrada por más de 150 familias rurales de Itapúa y Caazapá, se prepara para dar un paso histórico con la apertura de una oficina comercial en Europa y el lanzamiento de nuevos productos destinados a consumidores de más de 30 países.
El crecimiento de la organización representa uno de los ejemplos más destacados de cómo la agricultura familiar puede generar desarrollo económico, arraigo rural y oportunidades para cientos de personas cuando se combina producción sostenible, industrialización y acceso a mercados.
La nueva etapa tendrá como punto de partida la ciudad de Varsovia, Polonia, donde en junio será inaugurada una tienda de la marca Oñoiru orientada a abastecer a toda la Unión Europea. La iniciativa forma parte de una estrategia que busca ampliar el consumo de yerba mate paraguaya mediante productos innovadores adaptados a las preferencias de los consumidores europeos.
Además de la tradicional yerba mate, la organización proyecta introducir nuevas presentaciones elaboradas a partir de la hoja verde, incluyendo bebidas frías, infusiones y otras alternativas que permitan posicionar el producto en segmentos de mercado cada vez más amplios.
Detrás de esta expansión internacional existe una historia construida durante años por familias campesinas que apostaron por la producción ecológica como una forma de generar ingresos sin abandonar sus comunidades ni comprometer los recursos naturales. Actualmente, los productores asociados se dedican exclusivamente al cultivo de yerba mate orgánica certificada, desarrollando un modelo productivo que combina rentabilidad, sostenibilidad ambiental y compromiso social.
La asociación comercializa anualmente entre 200.000 y 230.000 kilogramos de yerba mate en el mercado paraguayo y ha comenzado a consolidar sus exportaciones, generando nuevas oportunidades para los productores que forman parte de la cadena de valor.
Para muchos de ellos, el crecimiento de Oñoiru significa la concreción de un anhelo transmitido de generación en generación: transformar la materia prima producida en sus propias fincas, agregar valor en origen y ver cómo sus productos llegan a mercados internacionales bajo una marca paraguaya.
El fortalecimiento de la organización también contó con el respaldo del Estado a través del Ministerio de Agricultura y Ganadería y del Proyecto de Inserción a los Mercados Agrarios (PIMA), que permitió realizar importantes inversiones para modernizar la planta industrial, mejorar los procesos productivos e incorporar tecnologías amigables con el medio ambiente.
Entre las mejoras implementadas se destacan la instalación de un secadero ecológico sin humo, nuevas áreas de procesamiento y envasado, además de adecuaciones destinadas a cumplir con los exigentes estándares de calidad requeridos por los mercados internacionales.
Mientras avanza su desembarco en Europa, la organización también prepara novedades para los consumidores paraguayos. Desde junio comenzará a distribuir nuevas variedades de yerba mate saborizada en alianza con la cadena comercial Nuestra Casa, ampliando su presencia en más de 90 puntos de venta del país con opciones que incorporan ingredientes como menta, limón y boldo.
Con una combinación de innovación, identidad nacional y compromiso con las comunidades rurales, Oñoiru demuestra que la agricultura familiar paraguaya puede competir en los mercados más exigentes del mundo sin perder sus raíces ni su esencia.




