El escenario interno de la Asociación Nacional Republicana suma un nuevo foco de tensión tras las declaraciones del precandidato a concejal de Asunción, Carlos Viveros, quien afirmó que, en caso de perder las internas partidarias, apoyaría a la candidata de la oposición, Soledad Núñez, en lugar de respaldar a un eventual ganador del oficialismo partidario.
A través de sus redes sociales, Viveros expresó una postura contundente al señalar que no acompañaría a determinados sectores internos. “Prefiero hacer campaña por Soledad que trabajar con ese equipo”, sostuvo, en referencia a la posibilidad de que Camilo Pérez resulte vencedor en la contienda interna.
El precandidato cuenta además con una condena judicial en una causa por estafa, un antecedente que vuelve a ubicarse en el centro del debate tras sus recientes declaraciones, en las que afirmó: “Yo no me abrazo con corruptos, ya demostré”, generando cuestionamientos por la contradicción entre su discurso y su historial judicial.
Las declaraciones generaron ruido dentro de filas coloradas, donde dirigentes comenzaron a cuestionar el alcance político de sus dichos. Algunos interpretan la postura como una señal de fractura interna, mientras que otros la atribuyen a una reacción personal ante el desarrollo de la competencia electoral.
Viveros forma parte del sector vinculado al dirigente Arnaldo Samaniego, y sus expresiones también despertaron interrogantes sobre si se trata de una posición individual o si responde a una estrategia más amplia dentro de ese espacio político.




