El escándalo en torno al fideicomiso entre el Instituto de Previsión Social (IPS) y el Banco Atlas suma un nuevo capítulo que agrava aún más la situación judicial del presidente de la entidad, Miguel Ángel “Miky” Zaldívar, ya imputado por presunto lavado de dinero. Un informe final de auditoría interna reveló serias irregularidades en el manejo de los fondos, generando fuertes cuestionamientos sobre el destino de recursos que debían estar destinados exclusivamente a mejorar la infraestructura sanitaria para los asegurados.
De acuerdo con el documento, los G. 828.000 millones —equivalentes a unos USD 130 millones— no habrían sido utilizados para los fines establecidos en el contrato, que contemplaba la construcción de cuatro establecimientos de salud. Por el contrario, la auditoría concluye que los recursos habrían sido desviados hacia otros usos, lo que configura un escenario de extrema gravedad tratándose de fondos provenientes del sistema jubilatorio.
El fideicomiso, que en teoría debía convertirse en una herramienta para fortalecer el sistema sanitario del IPS, terminó envuelto en denuncias de despilfarro y falta de control. El informe también pone bajo la lupa la inclusión de un quinto componente dentro del contrato original, que no estaba contemplado en los objetivos iniciales y que, según las observaciones, habría facilitado el manejo discrecional de los fondos.
Este nuevo elemento se suma a la ya delicada situación judicial de Zaldívar, aumentando la presión sobre su gestión al frente del Banco Atlas. Mientras tanto, crecen las dudas sobre los mecanismos de control y transparencia en el manejo de recursos públicos, especialmente cuando están en juego aportes de trabajadores destinados a garantizar su cobertura de salud y jubilación.



