La Cámara Paraguaya de la Construcción (CAPACO) emitió un contundente comunicado en el que alerta sobre la fragilidad estructural del país ante fenómenos climáticos, señalando que las lluvias solo exponen problemas mucho más profundos vinculados al déficit histórico en infraestructura.
“No es solo la lluvia. Es la fragilidad de un país que se detiene ante la primera gota”, sostiene el gremio, al describir una situación que se repite con cada tormenta: ciudades paralizadas, ciudadanos afectados y un sistema vial incapaz de responder a las necesidades actuales.
Desde CAPACO advierten que Paraguay enfrenta un déficit en infraestructura superior a los USD 30.000 millones, una cifra que refleja el atraso acumulado en obras clave para el desarrollo. A esto se suma, según el comunicado, una deuda del Estado cercana a los USD 600 millones con las empresas constructoras, lo que agrava aún más la situación del sector.
El gremio remarca que las consecuencias de esta combinación son visibles: calles colapsadas, riesgos para la población y una economía que se ve frenada ante cada evento climático. En ese sentido, sostienen que el país no podrá aspirar a un crecimiento sostenido mientras no resuelva sus falencias estructurales.
“Paraguay no puede aspirar al desarrollo mientras su infraestructura siga siendo insuficiente”, subraya la organización.
Finalmente, CAPACO insiste en la necesidad de un cambio de enfoque por parte del Estado, al afirmar que invertir en infraestructura no es una opción, sino una prioridad impostergable. Asimismo, reclaman el cumplimiento de los compromisos asumidos, mayor previsibilidad y una apuesta decidida por las obras públicas como motor del crecimiento económico.
“El país necesita decisiones que no pueden seguir esperando. Construir el país es construir su presente y su futuro”, concluye el comunicado.




