El Parlamento Europeo incluyó por primera vez el término “cristianofobia” en uno de sus documentos oficiales y alertó sobre el creciente nivel de persecución y discriminación contra cristianos en diferentes regiones del mundo.
La referencia aparece en el informe anual sobre derechos humanos y democracia en el mundo, aprobado el 21 de enero de 2026, en el que los eurodiputados advierten que el cristianismo continúa siendo la religión más atacada a nivel global.
Según el documento, más de 380 millones de cristianos sufren persecución o discriminación debido a su fe, una cifra basada en reportes internacionales sobre libertad religiosa que monitorean la situación de comunidades cristianas en África, Medio Oriente y partes de Asia.
En la resolución, el Parlamento europeo también pide a la Comisión Europea que evalúe la posibilidad de designar un coordinador específico para combatir el odio anticristiano, siguiendo un modelo similar al que ya existe dentro de la Unión Europea para abordar el antisemitismo y otras formas de intolerancia religiosa.
El informe advierte que la violencia contra cristianos incluye ataques a iglesias, restricciones a la práctica religiosa, persecuciones judiciales e incluso asesinatos en determinadas regiones del mundo, lo que ha generado preocupación entre organizaciones defensoras de la libertad religiosa.
El pronunciamiento forma parte de una resolución más amplia sobre la situación de los derechos humanos a nivel global, donde el Parlamento europeo analiza distintos casos de persecución religiosa, represión política y violaciones a libertades fundamentales.
La inclusión del término “cristianofobia” marca un paso significativo dentro del debate político europeo, ya que durante años distintos grupos religiosos y organizaciones civiles reclamaron mayor reconocimiento institucional del fenómeno de hostilidad y violencia contra comunidades cristianas en distintas partes del mundo.
El documento concluye señalando que la defensa de la libertad religiosa debe ser una prioridad en la política exterior europea, especialmente en contextos donde minorías religiosas se encuentran expuestas a persecución sistemática o discriminación institucional.




