El Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) destinó G. 708.750.000 para asistir a productores de Yhú, departamento de Caaguazú, cuyos invernaderos resultaron afectados por las condiciones climáticas adversas registradas recientemente.
La asistencia consiste principalmente en la entrega de plásticos para la reposición de las estructuras dañadas, con el objetivo de que las familias agricultoras puedan recuperar su capacidad productiva y retomar especialmente el cultivo de tomate, uno de los principales rubros afectados.
Los insumos fueron entregados a productores de la Asociación San Ramón, como parte del acompañamiento que la cartera agropecuaria viene realizando a las familias que sufrieron daños tanto en sus cultivos como en sus instalaciones productivas.
Durante la jornada, el ministro de Agricultura y Ganadería, Carlos Giménez, destacó el esfuerzo de los agricultores para sostener la producción pese a los efectos del temporal y señaló que la asistencia busca generar las condiciones necesarias para que puedan volver a trabajar sus parcelas y recuperar progresivamente su producción.
Giménez reconoció que los materiales entregados no representan una compensación total por las pérdidas ocasionadas por el fenómeno climático, pero consideró que constituyen un respaldo concreto para la recuperación de los invernaderos y la reactivación de la actividad productiva.
El ministro también instruyó a los equipos técnicos del MAG a priorizar la atención de los productores que registraron daños, de manera que los recursos disponibles sean destinados principalmente a las familias que enfrentan mayores dificultades para volver a producir.
Otro de los aspectos señalados durante la jornada fue la necesidad de planificar los próximos ciclos agrícolas con anticipación. En ese sentido, Giménez instó a los productores a trabajar junto con los técnicos de la Dirección de Extensión Agraria (DEAg) en la organización de los cultivos de verano y en la planificación de la producción destinada al abastecimiento del mercado nacional.
Desde el MAG consideran que el acompañamiento técnico debe complementarse con la incorporación de herramientas y una mejor planificación del calendario productivo. La intención es mantener una oferta estable de alimentos durante las distintas épocas del año y, al mismo tiempo, reducir en lo posible el impacto que los fenómenos climáticos pueden generar sobre los productores.
La recuperación de los invernaderos adquiere especial importancia en este contexto, ya que permite a las familias volver a contar con una infraestructura que protege los cultivos y facilita una producción más controlada frente a las variaciones del clima.
Giménez también puso énfasis en la necesidad de fortalecer la producción nacional y generar mayores oportunidades de comercialización para los agricultores. Para ello, aseguró que el MAG continuará articulando acciones con las organizaciones de productores y las autoridades locales, con el propósito de acompañar la recuperación de las unidades productivas afectadas.
La asistencia en Yhú representa así una intervención orientada no solo a reponer los materiales dañados por el temporal, sino también a reincorporar a los productores al ciclo productivo, particularmente en rubros que tienen incidencia en el abastecimiento del mercado interno.




