Olimpia logró a quedarse con la punta del Clausura tras imponerse por 1-0 a Libertad en La Huerta. El triunfo le permite al Decano mirar a todos desde arriba, aunque la mínima diferencia también deja abierta la sensación de que todavía hay mucho por corregir.
Los primeros minutos fueron prácticamente para el olvido. Mucha disputa, pierna fuerte y escasas ideas para llevar peligro a las áreas. Ni Libertad ni Olimpia conseguían imponer condiciones y el partido transitaba por un terreno bastante aburrido, con pocas situaciones realmente comprometedoras para los arqueros.
Pero a los 24 minutos todo cambió. Álvaro Campuzano le propinó un codazo a Richard Ortiz y terminó expulsado, dejando al Gumarelo con diez hombres. La roja modificó completamente el escenario. Olimpia entendió rápidamente que tenía una oportunidad inmejorable y comenzó a adelantar sus líneas, mover la pelota y atacar los espacios que aparecían ante la inferioridad numérica del rival.
La insistencia franjeada tuvo recompensa a los 33 minutos. Richard Ortiz encontró el espacio y asistió a Franco Alfonso, quien definió para establecer el 1-0. El golpe fue fuerte para Libertad y, a partir de entonces, Olimpia dispuso de varias posibilidades para ampliar la diferencia. Sin embargo, volvió a aparecer uno de los viejos problemas del equipo de Pablo Sánchez: la imprecisión en los metros finales.
El segundo tiempo fue diferente. A pesar de jugar con un hombre menos, Libertad salió a buscar el empate y Olimpia tampoco renunció completamente al ataque. El partido se convirtió en un ida y vuelta, con situaciones en ambas áreas. Allí aparecieron los arqueros: Sebastián Lentinelly y Rodrigo Morínigo tuvieron intervenciones decisivas para evitar goles que parecían hechos.
Olimpia consiguió después cerrar bien los espacios, mientras Libertad comenzó a perder combustible y claridad para encontrar el empate. El Gumarelo buscó hasta el último instante, pero chocó contra una defensa ordenada y un Lentinelly que respondió cuando fue necesario. El pitazo final confirmó un triunfo de enorme valor para el Decano. Por ahora, Olimpia es merecidamente puntero, pero este campeonato ya demostró que la irregularidad puede aparecer en cualquier momento. La punta está en manos franjeadas; ahora habrá que ver si tiene combustible, fútbol y regularidad suficientes para sostenerla hasta el final.




