Los maestros reclaman un aumento salarial del 8%, frente al 2,4% previsto para el próximo año. Las primeras movilizaciones están previstas para este jueves y viernes, con suspensión de clases.
Luego del acuerdo alcanzado entre el Gobierno y el sector médico, los docentes anunciaron nuevas medidas de presión para exigir una mejora salarial superior a la contemplada en el proyecto presupuestario.
Los maestros recibirán, según lo previsto, un aumento del 2,4% el próximo año, pero el sector reclama que el reajuste llegue al 8%. Para presionar al Gobierno y al Congreso, anunciaron una manifestación para este jueves y viernes, lo que implicará dos jornadas de clases perdidas para los estudiantes.
Los gremios docentes advirtieron que, si no reciben una contrapropuesta durante los próximos días, podrían convocar a una huelga la semana siguiente. De concretarse, la medida extendería la interrupción de las actividades escolares y afectaría nuevamente el calendario académico.
El presidente Santiago Peña pidió racionalidad al Congreso durante el análisis del Presupuesto General de la Nación, en medio de las crecientes demandas de distintos sectores públicos.
La situación se produce después de que el Gobierno acordara con los médicos un aumento de hasta G. 2 millones por vínculo laboral, además de otros compromisos vinculados a contrataciones y condiciones laborales. El entendimiento generó expectativas en otros gremios estatales, que ahora también buscan mejoras salariales.
Mientras los docentes sostienen que el reajuste previsto resulta insuficiente frente al costo de vida y las responsabilidades del sector, el Gobierno debe administrar las demandas dentro de las limitaciones presupuestarias.
La eventual huelga docente podría sumar nuevas jornadas sin clases, en un escenario donde las autoridades deberán equilibrar los reclamos gremiales con el impacto que las movilizaciones tienen sobre los alumnos y sus familias.




