Guaraní demostró carácter, rebeldía y una enorme capacidad de reacción para transformar una derrota casi anunciada en una victoria por 2-1 en La Arboleda. El triunfo no solo dejó sin invicto al Gumarelo, sino que además abrió una enorme posibilidad para Sportivo Trinidense, que si gana su compromiso de esta fecha podrá quedarse como único puntero del campeonato.
El encuentro comenzó con un ritmo intenso, de ida y vuelta, con dos equipos que salieron decididos a buscar el arco rival. Libertad intentaba imponer su posesión y manejo de pelota, mientras Guaraní respondía con orden, presión y ataques rápidos. El Gumarelo tuvo mayor control del balón durante largos pasajes, pero el conjunto aurinegro también generó situaciones y se mostró peligroso cada vez que encontraba espacios.
Cuando parecía que ambos se irían al descanso sin sacarse ventaja, Libertad dio el golpe. En el primer minuto de adición, Rodrigo Vera Acuña apareció para aprovechar un centro preciso de Matías Espinoza y, con un certero cabezazo, puso el 1-0. Era un premio para un equipo que había manejado más la pelota y una cachetada para un Guaraní que debía replantearse todo para el segundo tiempo.
La historia parecía encaminada a una victoria tranquila del Repollero, pero el fútbol volvió a demostrar que nada está definido hasta el último minuto. El punto de quiebre llegó a los 52 minutos, cuando Vera Acuña pasó de héroe a villano: una fuerte entrada sobre Alcides Barbotte terminó en expulsión luego de la revisión del VAR, dejando a Libertad con diez jugadores.
Con superioridad numérica, Guaraní se lanzó decididamente al ataque. Ariel Galeano movió rápidamente sus piezas y el equipo aurinegro empezó a encerrar a un Libertad que ya no encontraba la misma comodidad del primer tiempo. La presión tuvo recompensa a los 64 minutos, cuando Patricio Coronel apareció en el segundo palo y definió con precisión para establecer el empate.
El golpe definitivo llegó a los 75 minutos. Diego Fernández recibió un pase de René Rodríguez y sacó un zurdazo espectacular desde afuera del área que dejó sin reacción a Rodrigo Morínigo. Un verdadero golazo que coronó una remontada cargada de personalidad. Libertad cayó de pie porque buscó hasta el final y nunca renunció al partido, y Guaraní que había comenzado el torneo con dudas, acumula ahora dos victorias consecutivas y se mete nuevamente en la pelea. Mientras tanto, el tropiezo del Gumarelo puede abrirle una puerta enorme a Trinidense, que tiene en sus manos la oportunidad de subirse a la cima.




