Estados Unidos restableció las restricciones sobre la comercialización de petróleo iraní al revocar una licencia que había suspendido temporalmente algunas sanciones contra el sector energético de Teherán, una decisión tomada después de nuevos incidentes contra embarcaciones en el estrecho de Ormuz. La medida impide iniciar nuevas operaciones relacionadas con la compra, carga, producción, entrega o venta de crudo iraní desde este 7 de julio.
La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), dependiente del Departamento del Tesoro estadounidense, publicó una nueva autorización que reemplaza la licencia emitida el 21 de junio. El documento establece que las operaciones necesarias para finalizar acuerdos realizados bajo la autorización anterior podrán continuar hasta las 00:01 horas del 17 de julio, siempre que cumplan con las condiciones establecidas por Washington.
La licencia inicial había permitido durante un período limitado que empresas involucradas en la cadena energética iraní realizaran actividades vinculadas con petróleo crudo, productos petroquímicos y derivados. Esa autorización formaba parte de los entendimientos alcanzados entre Estados Unidos e Irán tras una pausa temporal en las hostilidades, con el objetivo de facilitar conversaciones sobre asuntos nucleares y la seguridad marítima.




