El Gobierno de Paraguay, a través del presidente del Instituto Nacional de Desarrollo Rural y de la Tierra (Indert), Francisco Ruiz Díaz, expuso los avances alcanzados por Paraguay en materia de transformación agraria durante el encuentro internacional organizado por el Instituto Nacional de Colonización y Reforma Agraria (INCRA) de Brasil y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).
El presidente del Indert, Francisco Ruiz Díaz, compartió con expertos de varios países del mundo la agenda de la «Nueva Ruralidad», impulsado bajo la administración del presidente Santiago Peña, destacando que el desarrollo sostenible del campo paraguayo se sustenta actualmente en dos grandes factores estructurales.
Por el lado de la oferta productiva, el objetivo es incrementar la productividad y el ingreso en favor de las familias rurales y por otro lado está el aumento de la demanda de los productos generados por las familias campesinas.
Por el lado de la oferta, se busca mejorar la productividad y el ingreso de los campesinos, a través de la política de titulación masiva de tierras que brinda seguridad jurídica a las familias rurales y facilita el acceso al crédito y a las inversiones productivas.
Asimismo, destacó un aspecto importante de la titulación masiva que corresponde a la inclusión de las mujeres y el retorno de los jóvenes al campo.
También se pretende fortalecer las alianzas público-privadas y la promoción del cooperativismo como herramientas para aumentar la competitividad y mejorar las condiciones de vida en el campo.
La Nueva Ruralidad busca consolidar un modelo de desarrollo rural
La Nueva Ruralidad tiene como segundo factor estructural el aseguramiento de la demanda, para lo cual se prevén negociaciones para acceso a los mercados internacionales, el fortalecimiento del mercado interno mediante las ferias de productores organizadas en distintos puntos del país, y finalmente la Ley Hambre Cero, considerada una de las principales políticas sociales del Gobierno, al garantizar la alimentación escolar de niños y jóvenes en todo el territorio nacional.
Ruiz Díaz, explicó que la iniciativa sustentada en la Ley Hambre acero genera una importante demanda de alimentos producidos por la agricultura familiar campesina, creando un círculo virtuoso que beneficia tanto a los estudiantes como a miles de pequeños productores.
Durante su presentación, el presidente del INDERT sostuvo que Paraguay está consolidando un modelo de desarrollo rural que combina inclusión social, seguridad jurídica, producción y acceso a mercados, permitiendo que las familias campesinas sean protagonistas del crecimiento económico y de la reducción de la pobreza en las zonas rurales.
El encuentro reúne a autoridades, especialistas y representantes de organismos internacionales de varios países de la región para intercambiar experiencias y políticas públicas orientadas al fortalecimiento de la agricultura familiar y el desarrollo rural sostenible.




