Representantes del sector cuero salieron al paso de las acusaciones impulsadas por comunidades indígenas con respaldo de organizaciones no gubernamentales, señalando que existe una campaña dirigida a desacreditar a la industria paraguaya en mercados internacionales.
En una entrevista con ABC TV, Emilio Vidal Bedoya y Diego Zavala rechazaron los señalamientos provenientes de miembros del pueblo Ayoreo Totobiegosode, quienes sostienen que la expansión de la ganadería y la producción de cuero han provocado la deforestación de sus territorios en el Chaco. Según los voceros del sector, estas afirmaciones no se condicen con la realidad productiva del país.
De acuerdo con lo expuesto, detrás de estas denuncias se encontraría una articulación de organizaciones no gubernamentales como Tierra Viva, Earthsight y Global Witness, a las que atribuyen la promoción de acciones que afectan directamente la imagen y competitividad del cuero paraguayo en el exterior.
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El impacto ya se refleja en el mercado. La empresa italiana Pasubio, uno de los principales procesadores de cuero de alta gama para interiores de automóviles y proveedor de marcas como Jaguar, Land Rover y BMW, decidió dejar de adquirir cuero paraguayo. Esta decisión generó una caída cercana al 70% en las exportaciones del rubro.
Según Vidal, las consecuencias son directas y profundas: el cierre de estas operaciones derivó en la paralización de dos curtiembres y afectó de manera directa a unos 5.000 trabajadores vinculados a la cadena productiva.
El dirigente fue enfático al describir el alcance de la situación: “Cuando te atacan, tratan de cancelar tu reputación, de matar la calidad de tu marca, tratan de matar lo que sostiene a tu producto que es la marca”, afirmó. Y agregó con dureza: “Están quemando la marca país”.




