En medio de reclamos ciudadanos por la acumulación de basura en distintos barrios de Asunción, la administración municipal activó un plan de contingencia para dar respuesta inmediata a la situación y recuperar la normalidad en el servicio de limpieza.
Vecinos de varias zonas de la capital habían manifestado su preocupación respecto de la recolección de residuos, señalando principalmente la irregularidad en el paso de los camiones recolectores.
Ante este escenario, el intendente Luis Bello dispuso una medida de alto impacto: la movilización de los 9.000 funcionarios de la Comuna para realizar un operativo intensivo de limpieza durante el fin de semana. La información fue confirmada por el nuevo director de Aseo Urbano, Máximo Medina, quien encabeza esta etapa de reorganización del servicio.
La decisión apunta a contener la emergencia, reforzar las tareas de recolección y enviar una señal clara de acción frente a la crisis. Desde la administración municipal destacan que se trata de una respuesta inmediata para normalizar la situación en los barrios más afectados, mientras se avanza en la regularización del servicio.
El despliegue masivo de personal municipal busca no solo limpiar las calles, sino también restablecer la confianza de los vecinos, en un contexto donde la gestión del aseo urbano se convirtió en uno de los principales focos de preocupación ciudadana.
Con este operativo, la Intendencia intenta marcar un punto de inflexión en el manejo de la crisis, apostando a una presencia activa en territorio y a una respuesta rápida ante una problemática que impacta directamente en la calidad de vida de los asuncenos.




