Por Julio Fleitas (publicado en rcc.com.py)
La abogada Dannia Ríos Nacif cuestiona la presión que está ejerciendo la senadora de Frente Guasú Esperanza Martínez para que el Ministerio de Educación y Ciencias (MEC) deseche los materiales de Educación en la Afectividad y la Sexualidad en la Escuela (EASE), y contrapone esa postura con los contenidos de una guía de Educación Sexual Integral (ESI) de SERPAJ que considera alarmantes para la formación de niños y adolescentes. Este último material tiene el apoyo de la legisladora de la oposición, y ex ministra de Salud del gobierno de Fernando Lugo.
La controversia sobre los materiales educativos del Ministerio de Educación y Ciencias (MEC) plantea una pregunta que no puede quedar fuera del debate público: ¿por qué se exige retirar los libros de Educación en la Afectividad y la Sexualidad en la Escuela (EASE), mientras otros materiales de educación sexual, como la guía de Educación Sexual Integral de SERPAJ, contienen pasajes que generan serios cuestionamientos sobre su pertinencia para la infancia?
La abogada Dannia Ríos Nacif pone el foco en esta contradicción y sostiene que, antes de desechar los materiales del MEC, es necesario examinar qué modelo educativo se pretende promover en su lugar. Su denuncia apunta a fragmentos de la guía de SERPAJ que abordan prácticas sexuales explícitas, el placer corporal y las relaciones entre personas del mismo sexo, contenidos que considera preocupantes cuando se analiza su posible aplicación en la educación de niños y adolescentes.
El planteamiento adquiere relevancia ante la postura de la senadora Esperanza Martínez, quien ha iniciado presión política para que el MEC retire los materiales de EASE. La cuestión es si esa exigencia responde únicamente a objeciones sobre los libros actuales o si también forma parte de una disputa más amplia entre diferentes modelos de educación sexual.
LOS PASAJES DE LA ESI QUE DANNIA RÍOS NACIF PONE BAJO LA LUPA
La abogada cita distintas páginas de la guía para docentes de SERPAJ y cuestiona la inclusión de determinados contenidos en materiales destinados a la educación sexual.
Entre los fragmentos señalados se encuentran:
Página 162: un pasaje referido a las caricias en la intimidad sexual entre padres e hijos pequeños. Ríos Nacif lo considera especialmente alarmante. Por la gravedad de la interpretación, el texto íntegro debe examinarse para determinar con precisión qué plantea y si establece límites claros de protección infantil.

Página 45: una definición de relación sexual como un acto realizado por dos o más personas del mismo o de distinto sexo.
Página 45: el concepto de autoconocimiento corporal, asociado con reconocer lo agradable y placentero y con la exploración corporal desde los primeros años.

Página 50: la definición de coito como penetración vaginal o anal, presentada como una práctica sexual entre otras posibles.

Página 158: un planteamiento que vincula la eliminación del machismo con una mayor libertad de los hombres para “amar a otros hombres”, sin temor a la homofobia o la transfobia.

Página 141: referencias a relaciones sexuales sin protección, incluidas prácticas vaginales, anales y orales, tanto en parejas heterosexuales como homosexuales.

Estos pasajes, según la profesional del derecho, merecen una revisión rigurosa para establecer si sus contenidos y su nivel de explicitud son adecuados para las edades a las que se dirige la guía. Para Ríos Nacif, la discusión no puede eludir las inquietudes de los padres sobre la exposición de sus hijos a determinados conceptos y prácticas sexuales.
La prevención del abuso, el cuidado corporal y la educación afectiva son asuntos fundamentales, pero también lo son la adecuación de los contenidos a cada etapa del desarrollo, la claridad pedagógica y la protección de los niños frente a cualquier forma de abuso o exposición inapropiada.
EL ANTECEDENTE DEL MARCO RECTOR Y LA TRAYECTORIA DE ESPERANZA MARTÍNEZ
Ríos Nacif también recuerda el antecedente del “Marco Rector Pedagógico para la Educación Integral de la Sexualidad”, impulsado en 2010, cuando Esperanza Martínez era ministra de Salud durante el gobierno de Fernando Lugo Méndez.
Ese antecedente vuelve a poner sobre la mesa la trayectoria de la senadora en las políticas públicas vinculadas con la educación sexual y la necesidad de debatir abiertamente los enfoques que se pretenden llevar al sistema educativo.
La abogada menciona, además, a Ana Portillo, hija de la legisladora, por su participación en representación de SERPAJ en un programa televisivo donde habría defendido estos cuestionados materiales de educación sexual.
Por otro lado, Ríos Nacif afirma que también corresponde aclarar qué financiamiento recibió el material de SERPAJ, qué organizaciones participaron en su elaboración y cuáles son sus mecanismos de evaluación y control. Indicó que si se pretende utilizar una guía en las aulas paraguayas, sus contenidos y fuentes de financiación deben ser transparentes y estar disponibles para el escrutinio público.
La ciudadanía tiene el derecho a conocer los documentos completos, los criterios pedagógicos utilizados, las edades destinatarias y las razones por las que se considera que un contenido contribuye a la formación de los estudiantes.
La educación de los niños no puede convertirse en una disputa en la que se pretende retirar un modelo sin explicar con claridad qué se quiere poner en su lugar. El MEC debe garantizar una evaluación transparente, con participación de especialistas y familias, y asegurar que la educación afectiva y sexual respete el desarrollo de los estudiantes y su protección integral.




