El ministro de Educación y Ciencias, Luis Ramírez, elevó el tono contra determinadas prácticas dentro de la educación superior y reclamó a los rectores asumir con mayor responsabilidad el cumplimiento de las normas que regulan a las universidades.
Durante una reunión del Consejo Nacional de Educación Superior (CONES), Ramírez cuestionó especialmente la reiteración de pedidos para extender los plazos establecidos por la legislación y advirtió que estas decisiones terminan afectando la confianza de la ciudadanía en el sistema universitario.
El ministro sostuvo que la sociedad paraguaya ya no está dispuesta a aceptar indefiniciones sobre la calidad de la formación profesional ni sobre la validez de los títulos que reciben los estudiantes.
En ese sentido, planteó que las propias universidades deben ser las primeras interesadas en demostrar que cumplen las exigencias legales y académicas.
Uno de los ejemplos mencionados por Ramírez fue el de instituciones que, según afirmó, continúan solicitando prórrogas para adecuarse a una normativa que lleva aproximadamente dos décadas vigente.
“Hace 20 años que no cumplen la ley y piden otra vez tres años más”, cuestionó, al considerar que una extensión tras otra termina desnaturalizando el objetivo de las regulaciones.
Para el titular del MEC, la ciudadanía debe contar con información suficiente para diferenciar entre las universidades que cumplen con los estándares requeridos y aquellas que mantienen situaciones pendientes de regularización.
El planteamiento también estuvo centrado en el impacto que estas irregularidades pueden tener sobre los estudiantes. Ramírez advirtió que una carrera que no cuenta con la habilitación correspondiente puede convertirse en un serio problema para quien invirtió años de estudio y recursos económicos en obtener un título.
“Mucho daño le hace a nuestros alumnos tener universidades con carreras no habilitadas”, sostuvo.
El ministro remarcó que detrás de cada situación administrativa existe un estudiante que confía en que la institución elegida le brindará una formación válida y reconocida. Por ello, consideró que las autoridades universitarias deben asumir las consecuencias de mantener carreras o programas fuera de las condiciones establecidas.
Ramírez también pidió terminar con una lógica de postergación permanente. Admitió que pueden existir dificultades para cumplir determinadas disposiciones dentro de los plazos previstos, pero sostuvo que corresponde trabajar para resolverlas y no convertir las prórrogas en una solución indefinida.
“Si no está bien en el plazo, en los tiempos, hagamos un trabajo adecuado”, planteó.
El ministro cerró su intervención con una advertencia particularmente dura respecto a la responsabilidad que tienen las universidades sobre los títulos que expiden.
“No es justo que sigamos entregando títulos ‘mau’”, afirmó, al reclamar que las instituciones puedan explicar con claridad qué ocurre dentro de sus carreras y bajo qué condiciones se forman los futuros profesionales.
El ministro cerró su intervención con una advertencia particularmente dura respecto a la responsabilidad que tienen las universidades sobre los títulos que expiden.
“Lo que no es justo es que sigamos estafando a los jóvenes, porque no es justo que sigamos entregando títulos ‘mau’, porque no es justo que no podamos dar explicación de lo que pasa dentro de nuestras universidades”, sentenció.



