Paraguay busca fortalecer su posicionamiento internacional en materia de inclusión agraria, seguridad jurídica y regularización de la tenencia de la tierra, a partir de los avances impulsados por el Gobierno Nacional y ejecutados por el Instituto Nacional de Desarrollo Rural y de la Tierra (INDERT).
En ese marco, el presidente del INDERT, Francisco Ruiz Díaz, mantuvo una reunión con el viceministro de Relaciones Exteriores, Víctor Verdún, durante la cual presentó los principales resultados y reconocimientos obtenidos por el país en materia de reforma agraria.
Según lo expuesto, el modelo paraguayo apunta a abordar los conflictos relacionados con la tierra mediante diálogo, mediación y soluciones institucionales, priorizando la formalización de la propiedad y la incorporación de las familias campesinas al sistema de tenencia legal.
La política también pone especial énfasis en las mujeres rurales, con el objetivo de ampliar su acceso a títulos de propiedad y fortalecer las condiciones para el arraigo y el desarrollo de las comunidades.
Desde el INDERT consideran que los resultados alcanzados permiten proyectar a Paraguay como una experiencia de referencia en la búsqueda de soluciones a conflictos históricos de tierras. La presentación ante la Cancillería pretende además facilitar el intercambio de experiencias con otros países y organismos internacionales que enfrentan problemáticas similares.
Reconocimientos y casos emblemáticos
Entre los antecedentes destacados figura el reconocimiento recibido durante 2025 por parte de la FAO y del INCRA de Brasil, relacionado con las experiencias paraguayas en inclusión agraria, regularización de tierras y mecanismos de abordaje de conflictos sociales en el ámbito rural.
También se menciona el proceso de solución del caso Marina Cué, considerado uno de los conflictos de tierras más emblemáticos del país y que durante años generó una fuerte repercusión nacional e internacional.
Otro de los casos señalados es Barbero Cué, cuya regularización permitió destrabar una situación de tenencia de tierras que se extendió durante 74 años. El proceso fue valorado especialmente por Italia debido a la relevancia histórica y social del caso.
Para Ruiz Díaz, estos reconocimientos representan un respaldo a las políticas implementadas, pero también elevan el compromiso de la institución para continuar avanzando en la titulación de tierras, la seguridad jurídica, el arraigo rural y el desarrollo sostenible.
La estrategia apunta así a que la reforma agraria no se limite a la entrega de títulos, sino que se convierta en una herramienta para resolver conflictos, brindar seguridad sobre la propiedad y generar mejores condiciones para que las familias rurales puedan permanecer y desarrollarse en sus comunidades.




