Después de dos fechas para el olvido, Olimpia tenía la obligación de reaccionar y lo hizo con autoridad. El actual campeón dejó atrás las paupérrimas actuaciones anteriores para aplastar por 5-0 a Rubio Ñu en el Defensores del Chaco, en una exhibición que devolvió la confianza a un equipo que parecía haber olvidado su identidad.
La superioridad franjeada se hizo evidente desde el inicio. Olimpia presionó alto, recuperó rápido la pelota y encontró la apertura a los 16 minutos. Romeo Benítez envió un centro perfecto desde la derecha y Braian Romero apareció de cabeza para marcar su primer gol con la camiseta decana y comenzar a encaminar una tarde que terminaría siendo inolvidable.
Rubio Ñu apenas pudo resistir los constantes ataques del local y, cuando el descanso estaba por llegar, apareció el segundo golpe. En tiempo de adición, Eduardo Delmás capturó un rebote en la frontal del área, sacó un zurdazo que se desvió en un defensor, pegó en el travesaño y terminó dentro del arco para establecer el 2-0 con el que ambos equipos se fueron al vestuario.
Lejos de conformarse, Olimpia salió decidido a liquidar el partido. Apenas comenzado el complemento, Romeo Benítez tuvo su premio con un remate que volvió a desviarse en un rival antes de convertirse en el tercer tanto. El dominio era absoluto y el cuarto llegó a los 71 minutos, cuando Fernando Cardozo definió para ampliar la diferencia.
La frutilla del postre llegó a los 81 minutos. Tim Payne tuvo un estreno soñado con la camiseta franjeada. El neozelandés inició la jugada desde su propio campo, combinó con Franco Alfonso y recibió la devolución para sacar un potente remate desde fuera del área que desató la ovación de todo el estadio. Un debut de ensueño para sellar el 5-0 definitivo.
Más que una goleada, Olimpia encontró una respuesta futbolística. Recuperó la memoria, corrigió falencias, volvió a generar peligro con naturalidad y dejó claro que las dos primeras fechas fueron un tropiezo del que, al menos por una tarde, logró levantarse con autoridad.




