El mercado de combustibles inició la semana con nuevos ajustes de precios en varias distribuidoras privadas, en un contexto marcado por la creciente incertidumbre en los mercados internacionales del petróleo. Las empresas atribuyen las remarcaciones al aumento de los costos de reposición, impulsado por la volatilidad generada por las tensiones geopolíticas en Medio Oriente.
Los incrementos comunicados por distintos emblemas privados oscilan entre G. 500 y G. 800 por litro, tanto para naftas como para gasoil, reflejando el impacto que las fluctuaciones del precio internacional del crudo tienen sobre el mercado local.
En contraste, Petróleos Paraguayos (Petropar) confirmó que mantendrá sin modificaciones sus tarifas, sosteniendo su política de contención de precios frente al escenario internacional.
Desde la petrolera estatal señalaron que la planificación de compras y la gestión de abastecimiento permiten analizar con cautela la evolución del mercado antes de trasladar eventuales aumentos a los consumidores, evitando ajustes inmediatos que puedan repercutir sobre el costo de vida y la actividad económica.
La empresa indicó que, pese a las presiones derivadas del contexto global, continuará monitoreando el comportamiento de los precios internacionales para adoptar decisiones que equilibren la sostenibilidad de la operación con la protección del consumidor.
Con esta decisión, Petropar se mantiene como una de las opciones con precios más competitivos del mercado nacional, mientras los emblemas privados aplican los nuevos valores en sus estaciones de servicio.
La diferencia entre ambas estrategias vuelve a poner de relieve el papel que desempeña la petrolera estatal dentro del mercado de combustibles, actuando como un factor de referencia en un escenario caracterizado por la volatilidad internacional y la incertidumbre sobre la evolución futura de los precios del petróleo.




