El presidente de la República, Santiago Peña, encabezó una reunión del Consejo Ejecutivo de Emergencia Nacional para coordinar las acciones que el Gobierno implementará frente a la posible llegada del fenómeno climático El Niño, cuyo desarrollo está previsto para finales de agosto y podría extender sus efectos durante los primeros meses del próximo año.
El encuentro reunió a autoridades de distintas instituciones del Estado con el objetivo de fortalecer la planificación preventiva y definir estrategias conjuntas para reducir el impacto que el evento climático podría generar sobre la población, la infraestructura y los sectores productivos.
El ministro de la Secretaría de Emergencia Nacional (SEN), Arsenio Zárate, explicó que las proyecciones elaboradas por organismos meteorológicos nacionales e internacionales anticipan un fenómeno de considerable intensidad, razón por la cual el Ejecutivo decidió adelantar la puesta en marcha de medidas de preparación.
Según indicó, la estrategia busca minimizar riesgos antes de que comiencen a registrarse los primeros efectos asociados al fenómeno, fortaleciendo la capacidad de respuesta de las instituciones públicas.
Como parte de ese proceso, el Gobierno ya realizó ejercicios de simulación para evaluar los protocolos de actuación. Entre ellos se encuentra un simulacro binacional desarrollado junto con Brasil y otro de alcance nacional, en el que participaron las Fuerzas Armadas, la Policía Nacional, el Ministerio de Salud Pública, los cuerpos de bomberos voluntarios y diversos organismos estatales vinculados a la atención de emergencias.
Por su parte, el ministro del Interior, Enrique Riera, señaló que una de las prioridades será reforzar las acciones preventivas, especialmente mediante la limpieza de cauces hídricos, la planificación de eventuales evacuaciones, el fortalecimiento de los sistemas de alerta temprana y la organización de la asistencia destinada a las familias que puedan resultar afectadas.
Desde el Ministerio de Defensa Nacional, Óscar González, informó que las Fuerzas Armadas mantienen preparados medios terrestres, fluviales y aéreos para intervenir en caso de ser necesarios durante eventuales operaciones de asistencia, además de continuar ejecutando trabajos preventivos en arroyos y cursos de agua.
A su vez, el ministro del Ambiente y Desarrollo Sostenible, Rolando De Barros Barreto, destacó la importancia de la coordinación interinstitucional para afrontar un fenómeno de estas características y remarcó que la participación de la ciudadanía también será clave para disminuir los riesgos.
Con la activación de este plan de preparación, el Gobierno busca anticiparse a los posibles efectos de El Niño mediante un trabajo coordinado entre las distintas instituciones públicas, priorizando la prevención y la capacidad de respuesta frente a eventuales inundaciones u otras contingencias derivadas del fenómeno climático.




