Por Octavio McFarlane
Se juntan un grupo de amigos y socios de negocios para armar un think tank para planificar, fortalecer y financiar a candidatos de la oposición. Hacen buenas migas con periodistas, publicistas, grupos de medios de comunicación (Zucolillo y Vierci). Paradójicamente, los cursos y charlas que hacen son para los más ricos, sus amigos, hijos y otros pocos que pueden pagarlos. Muy pocos. Para los que no, especialmente periodistas, otorgan convenientes becas. Los cursos los dan solo quienes piensan igual que la cabeza de la organización. Con la misma mirada lineal y chatura mental. Buscan crear burbujas de opinión suficientemente sesgadas.
El club de amigos tiene asesores (perdón, se me acaba de llenar el monitor de humo), en realidad no pasan de ser comisarios editoriales de los grupos de medios afines y gente que alguna vez tuvo su paso como publicistas en campañas opositoras (ya sabemos cómo terminaron) hoy más dedicados a la producción agrícola. Ya que el sesgo es la condición, todos anti ANR. Como dato de color; en la última campaña presidencial ese sesgo los encegueció y plantearon que las candidaturas de Efrain y Sole podía ganar. Con encuestas truchas y más burbujas de opinión, nuestro George Soros del subdesarrollo y su club de amigos decidieron darle un importante “ayudomi” a la aventura electoral. Primero con la ex ministra de Vivienda y luego con una alianza para ellos vergonzante con el inefable Efraín Alegre. ¿Se acuerdan de él?
Luego de haber planteado el desbloqueo como la gran panacea para tumbar al cartismo y la ANR, porque con el “sistema electoral no llegaba la mejor gente” (traducción: nuestra gente). Gracias al poder de lobby acumulado, lograron aprobar todas las reformas electorales que creían convenientes a sus objetivos y que les darían la victoria, se estrellaron política y electoralmente y dilapidaron sus recursos. Como en sus análisis FODA no está asumir que se equivocaron sino apuntar al otro, hoy siguen en la misma línea y tratan de estúpidos a todos menos a ellos obviamente y cargan sus frustraciones sobre la “gente que no elige lo que yo le digo” (como referencia, ver tapas de ABC del domingo día de las internas y el lunes post internas). En algún momento, nuestro George Soros incluso llegó a plantear la eliminación del voto directo en las internas de los partidos. Super democrático y competitivo.
Luego de esta breve reseña de frente a quien estamos, vayamos a lo que hoy está haciendo nuestro George Soros local. Alberto Acosta Garbarino, quien a la mañana es presidente de un banco que busca aliarse con lavadores de dinero y a la tarde habla como presidente de Dende dando cátedras de moral y ética y como columnista del Grupo Vierci. Es justamente de la mano de ese grupo que últimamente le dio tapa y despliegue en su diario y minutos en sus noticieros del canal y radios al caso del Banco Master en Brasil. El corazón de la línea discursiva es “evitar que el caso se repita en el país”. Con una tremenda irresponsabilidad, ligereza, cobardía y sin aportar un solo dato concreto busca paralelismos rebuscados con una narrativa muy forzada que no resiste la capacidad de análisis de un niño de 7 años. ¿Terrorismo financiero puro y duro? La campañita no es nueva, arrancó hace dos o tres meses y los voceros fueron periodistas, medios y ñembo asesores económicos, como no tuvo éxito ni prendió en el debate ahora se vio forzado a salir él mismo a decir y firmar lo que antes hacía decir a los demás.
Es de público conocimiento que fue alguien, sino el principal, que tuvo influencia en el BCP los 5 años del gobierno de Mario Abdo (como no le salió la apuesta electoral, decidieron apoyar al que ganó. Igualito a los politiqueros que tanta urticaria le dan). Pero ahí no había problemas de ética. La operación de prensa nace justamente de la imposibilidad de poder manejar a control remoto, como lo hacía en el directorio anterior del BCP a gente como José Cantero o Humberto Colmán. Otro dato de color: luego de responder a Acosta Garbarino en el directorio del BCP Humberto Colmán ahora es su “empleado” en Dende y es vicepresidente de la casa de bolsa Familiar (entidad regulada por el BCP) propiedad del Banco del mismo nombre. ¿Este no es un “gravísimo caso de puerta giratoria y de conflicto de intereses” como lo titulaban sus medios amigos? Los mismos quienes por cierto también olvidan a la ex titular de la Seprelad del gobierno de Mario Abdo, quien hoy es directiva del Banco Atlas. Por cierto, Humberto Colmán también es conocido como operador abddista en el ecosistema financiero.
Pero dentro de todo, tenemos que ser comprensivos y extender un manto de piedad sobre Alberto Acosta Garbarino. Después de todo cuando él habla de malas experiencias bancarias, clientes estafados, crisis en el sistema financiero paraguayo y complicidad y flojera del BCP en los controles sabe muy bien de lo que está hablando ya que fue un muy importante directivo del Banco Unión. Entidad que para quienes tenemos memoria fue la protagonista de la mayor debacle que sufrió el sistema arrastrando a más de una decena de bancos, cerca de treinta financieras, 200 mil depositantes que fueron víctimas (cerca de un millón) si contamos las familias y sobrevivientes y que le costó al país casi 140 millones de dólares. Así que sí, es entendible que Acosta Garbarino haya tenido un dejavu con el caso del Banco Master de Brasil, no ha de ser fácil dormir con semejante mochila.
Por algo dicen que el tercermundismo es una cuestión de mentalidad. Esto pasa cuando no se sabe competir y se tiene como método de vida quedarse con algo que no se supo conquistar. Estamos hablando de la preferencia de la gente, no sean mal pensados.



