Lo que alguna vez fueron lugares de encuentro, recreación y esparcimiento para las familias, hoy se han convertido en símbolos del abandono que afecta a numerosos barrios de Ciudad del Este. Vecinos denuncian que varias plazas de la ciudad se encuentran en estado deplorable, cubiertas de malezas, basura y sin ningún tipo de mantenimiento por parte de las autoridades municipales.
Los reclamos se multiplican en distintos sectores de la capital departamental, donde los pobladores afirman sentirse olvidados por una administración que, según señalan, ha desatendido por completo los espacios públicos. La falta de limpieza y cuidado ha provocado que muchas plazas terminen funcionando como vertederos clandestinos, generando problemas ambientales y afectando la calidad de vida de quienes residen en las inmediaciones.
A esta situación se suma una creciente preocupación por la seguridad. De acuerdo con las denuncias vecinales, varios de estos lugares son utilizados como refugio por personas vinculadas al consumo de drogas y, en algunos casos, por delincuentes, lo que genera temor entre los habitantes y limita el uso de estos espacios por parte de niños, jóvenes y adultos mayores.
Los vecinos sostienen que el deterioro comenzó durante la administración del exintendente Miguel Prieto Vallejos y que la situación no ha mejorado bajo la gestión del actual jefe comunal, Daniel Pereira Mujica. Por el contrario, aseguran que los problemas se han profundizado ante la ausencia de respuestas concretas a los reiterados pedidos realizados por las comisiones vecinales.
Según los afectados, las notas de reclamo presentadas ante la Municipalidad no han tenido resultados visibles, mientras las plazas continúan deteriorándose y perdiendo su función social dentro de las comunidades.
Ante este escenario, los pobladores exigen una intervención inmediata de la Dirección de Área Urbana y de Servicios Municipales para ejecutar trabajos de limpieza, recuperación y mantenimiento permanente de estos espacios. Consideran que contar con plazas limpias, iluminadas y seguras no constituye un privilegio, sino un derecho fundamental de todos los ciudadanos.
La situación vuelve a poner sobre la mesa el debate sobre la gestión de los espacios públicos en Ciudad del Este y la necesidad de políticas sostenidas que permitan recuperar lugares esenciales para la convivencia comunitaria y el bienestar de las familias.
Con información de Ahora CDE




